Todos los ojos están puestos en la economía provincial, que podría sostener el actual modelo económico centrado en los hidrocarburos por medio siglo más.
El risueño diálogo entre Cristina y Sapag parece representar la tensión latente de este hallazgo: todos saben que el gas está, pero pocos tienen certezas de cuándo y cómo comenzará a ser extraído. Por lo menos así lo manifiestan, entre el optimismo y la cautela, funcionarios, empresarios, sindicalistas y economistas consultados por EyE (ver aparte).
Es que, más allá del impacto que este anuncio tendrá en la matriz energética del país –altamente dependiente del gas-, todos los ojos están puestos en la economía provincial, que podría sostener el actual modelo económico centrado en los hidrocarburos por medio siglo más. Así se deja traslucir en los spots publicitarios del Gobierno, que comparan este hallazgo con el de Loma La Lata en 1976, que representó un punto de inflexión en la actividad neuquina.
Anuncios, previsiones y realidad
En lo concreto, YPF anunció el descubrimiento de un volumen de gas no convencional de 4,5 TCFs, que elevó a 16 años las reservas de la compañía. Sin embargo, la provincia cree que las formaciones Los Molles y Vaca Muerta alojan en sus entrañas 257 TCFs en este tipo de hidrocarburo, 26 veces lo que contenía Loma La Lata en sus comienzos. Así lo asegura en un informe al que accedió EyE y que fue publicado el 17 de octubre pasado anticipando este anuncio. En el mismo documento, se revela que otras empresas, como Exxon, Total y Apache, realizarán anuncios en este mismo sentido, algo que podría darse en los próximos meses.
De todas formas, otras voces del sector enseñan más cautela. Estas previsiones del Gobierno se obtuvieron a través de una simulación virtual y aún restan certificaciones más precisas. Además, hay que esperar los anuncios de inversiones concretas, para lo cual se sumó un incentivo: el precio diferenciado, que estará entre los 4,5 y 7,5 dólares por millón de BTU, hace más atractiva la producción y encontraría como mercado a muchas empresas que necesitan asegurar su abastecimiento de gas, aún pagando más caro, frente a la incertidumbre que genera el actual modelo energético.
Matriz económica
Dejando los temas técnicos a un lado, la expectativa está puesta en el efecto derrame que este enclave productivo pueda generar en los próximos años. Tanto el Estado como el sector terciario de la economía neuquina se mueven al pulso de los hidrocarburos, cuya producción representa la mitad del Producto Bruto Geográfico de Neuquén.
Las regalías explican hoy alrededor de un tercio del presupuesto provincial, aunque con los años fueron perdiendo peso dentro de los ingresos, en detrimento de la coparticipación nacional y la recaudación local.
Las promesas de reservas por 50 años más garantizan un horizonte de estabilidad, que convierte a Neuquén en una provincia privilegiada, con uno de los presupuestos per cápita más altos de Sudamérica. La explotación de gas no convencional podría convertirse en el garante del modelo económico por el próximo medio siglo. Otro medio siglo en el que los neuquinos deberán debatirse en serio cómo llevar adelante la tan mentada reconversión productiva, que termine con la dependencia de los hidrocarburos.
Los empresarios esperan las inversiones
“Estamos en una etapa política donde tenemos que tener cuidado con los anuncios, tanto desde el gobierno provincial como nacional. El anuncio es auspicioso y no tenemos dudas de que tenemos reservas de gas, pero el último año hubo dos promesas de inversiones por 1.000 millones de pesos cada una que no se cumplieron”.
El desarrollo gasífero va a tener un buen futuro pero no posee la misma demanda que tiene el petrolero, que es el que produce la mayor cantidad de mano de obra. Por eso, son menos las compañías que tendrán trabajo en forma permanente. Necesitamos que se confirmen las inversiones –el precio diferenciado es una aliciente- y fundamentalmente que se cumpla la ley del “compre neuquino”, para garantizar el trabajo de las empresas locales”.
Ricardo Celli, titular de la Cámara de Emprendimientos Industriales, Petroleros y Afines (CEIPA).
“El anuncio es auspicioso y nos parece de suma importancia. La actividad hidrocarburífera es impulsora del crecimiento económico en nuestra región. Esperamos con expectativas cómo sigue el desarrollo, porque tenemos entendido que por las características técnicas se necesita más mano de obra. Esperamos un efecto derrame.
Desde 2008 a la fecha la merma en la actividad tuvo un efecto en el nivel de actividad económica. La producción de hidrocarburos también derrama en el sector público, que después sale a consumir. De alguna manera, directa o indirecta, el petróleo y el gas están ligados al sector privado de servicios”.
Juan Carlos Battaglia, titular de la Asociación de Comercio, Industria, Producción y Afines del Neuquén (Acipan)
“Hay que esperar. Si bien descubrieron y determinaron la existencia de gas, es necesaria mucha inversión, y hay que ver si la inversión se va a realizar ahora o se va a prolongar en un determinado tiempo. No se trata de pinchar un pozo y sacar las reservas que están abajo. Se necesita un trabajo y un esquema de logística e inversión muy a largo plazo. Si ese gas se puede industrializar en origen es más factible que el recurso cree valor agregado para la región.
Con este hallazgo será necesario que las empresas de servicios se aggiornen en nuevas tecnologías. Esto tiene que ir de la mano de un reconocimiento de los mayores costos por parte de las operadoras. Las empresas de servicios están en una lucha permanente por reconocimiento de mayores valores con respecto a las productores”.
José Luis Rodríguez Álvarez, secretario de la Cámara Patagónica de Servicios Petroleros (Capespe).
La demanda de empleo entusiasma a los gremios
“Hace más de un año que venimos analizando el tema del gas no convencional, no sólo con YPF sino con otras empresas que seguramente anunciarán inversiones. Con estos primeros pozos de abre un nuevo panorama en un país donde las reservas eran limitadas.
En cuanto al trabajo, va a haber más demanda de mano de obra. Un pozo convencional exige un equipo de fractura mientras que el shale gas ocupa entre 8 y 10. Más allá de todo lo que resta por hacer, esto nos garantiza un horizonte por varios años. Estábamos muy preocupados por la situación, pero ahora recuperamos las expectativas. Seguramente tendremos que capacitar a los trabajadores, pero tienen la voluntad de hacerlo y vamos a poder responder a las exigencias”.
Guillermo Pereyra, secretario general del Sindicato de Petroleros.
“Estuve en el acto del anuncio, que es importante pero traerá resultados a mediano plazo. Las perspectivas son buenas porque suponemos que vamos a tener trabajo, pero de aquí a tres años. Hoy se anunciaron cuatro pozos de gas no convencional, pero se necesita la inversión real para explotarlos.
Este tipo de explotación genera más trabajo que la común. También genera más puestos que la exploración. A la UOCRA le corresponde entrar al pozo cuando los petroleros terminan con estas tareas. Nosotros hacemos movimiento de suelos y cañerías para el traslado. Justamente esas actividades están en crisis y ahora no tenemos trabajo. Ha caído mucho porque si bien hay mucha exploración no hay inversiones con constructoras”.
Víctor Carcar, colaborador gremial de la UOCRA delegación Neuquén.
En el Gobierno esperan sostener las regalías
“Los efectos no serán inmediatos, no es que el mes que viene ya se va a empezar a producir. Sabemos que el gas está, pero hay que sacarlo de abajo de la tierra. En este presupuesto no tenemos previsiones sobre ingresos por regalías provenientes de estos nuevos yacimientos, y no sabemos si en el de 2012 las vayamos a tener. Esto va tener impacto en inversiones, porque se necesita dinero para perforar, cosa que repercute en toda la economía.
En cuanto a las regalías, no es que en estos años hayan bajado, sino que se mantuvieron constantes, perdiendo lugar en presupuesto. La producción no convencional de gas va a traer un impacto porque va a haber más y mayor producción”
Esther Ruiz, ministra de Hacienda de la provincia.
“Esto no obedece al azar. Con trabajo, YPF duplicó las reservas de gas en Neuquén, y el horizonte se amplía a unos 50 años, con lo cual seguimos posicionándonos. Además, éste es el primer anuncio de otros tantos que vendrán.
Las inversiones capitalizables en 2009 fueron de 800 millones de pesos y 2010 vamos a terminar con 1.000 millones. Para el año que viene la suma ascenderá a 1.500 millones de pesos. Éste es el escenario para el cual dirigimos las políticas de Estado.
En cuanto a las regalías, va a haber una mejora, pero no para “tirar la plata para arriba”. En todo caso esta producción servirá para sostener los ingresos en este concepto. También va a haber más demanda de mano de obra, pero esperamos que se dé de manera constante, sin provocar picos que luego terminen generando un desplome de la actividad”.
Héctor Mendiberri, subsecretario de Hidrocarburos, Energía y Minería de la provincia



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