Postergan en Mendoza los juicios por la represión

Deberían comenzar el 11 de marzo, pero la Cámara de Casación aún no responde sobre el cuestionamiento que los defensores han hecho contra el presidente del Tribunal Oral N° 1 de Mendoza.

A la misma hora en que el equipo de antropólogos realizaba excavaciones en el Cementerio de la Capital, en busca de restos que pertenezcan a detenidos desaparecidos durante la última dictadura militar, se conoció que el juicio donde se ventilarán 15 causas (aunque podrían sumarse un par más) no podrá empezar, como estaba previsto, el 11 de marzo próximo.

La razón comunicada a Los Andes por el presidente del Tribunal Oral N° 1 de la Justicia Federal, Juan Antonio González Macías, es que la Cámara de Casación, con asiento en la Capital Federal, no ha dado respuesta aún a la recusación -cuatro en total- que contra el magistrado han hecho los abogados defensores.

Sin Menéndez y detrás de un vidrio

Después de haberse unificado las causas, a pedido de la fiscalía general, responsabilidad de Omar Palermo, llegarán a debate las causas, entre ellas la que busca el esclarecimiento de la desaparición de la estudiante Lila De Marinis y el asesinato del poeta Francisco "Paco" Urondo.

Frente al Tribunal, y separados del resto por un vidrio de blíndex, habrá una docena de imputados, con la ausencia ya anunciada de ex general Luciano Benjamín Menéndez, que a esta hora está frente a otro tribunal, en la provincia de Tucumán.

El Tribunal no estará integrado por tres sino que serán cuatro los camaristas: Juan Antonio González Macías, Héctor Cortez, Alejandro Piña y el puntano Raúl Furcade.

Además, ya se está preparando una serie de medidas para la hora del inicio del juicio. La sala de debates del primer piso de los Tribunales Federales (en España y Pedro Molina de Ciudad) podrá albergar a sólo 50 personas, esto teniendo en cuenta el espacio que ocuparán en las primeras filas de asientos, los imputados, sus defensores y abogados querellantes.

Al vidrio que se pondrá como separador entre los acusados del resto de los presentes en el salón, se sumará una separación entre la ubicación de los familiares de las víctimas y las de los acusados para evitar incidentes.

Cuatro meses y 200 testigos

Pero teniendo en cuenta que se espera una mayor convocatoria, se habilitará el microcine de la Municipalidad de la Capital, con capacidad para un centenar de personas, las que por medio de una pantalla gigante y audio podrán seguir las alternativas de cada audiencia que se realice en el vecino edificio de Tribunales Federales.

En principio se trabajará los días jueves y martes. De acuerdo a las estimaciones, el debate tendrá una duración de aproximadamente cuatro meses, teniendo en cuenta que inicialmente se deberán leer las requisitorias tanto fiscales como de los abogados querellantes, además de la presencia de unos 200 testigos. El desarrollo de todas las audiencias quedará registrado en imágenes y sonido.

También se adelantó que las audiencias podrán ser seguidas por los medios periodísticos.

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