La postal del desalojo que conmovió a todos los riojanos

La postal del desalojo que conmovió a todos los riojanos
Fue este miércoles, cuando la policía daba total cumplimiento a la orden emanada por el juez Daniel Barría. Fue allí cuando los fotógrafos presentes en el lugar eternizaron la conmovedora imágen de un efectivo del cuerpo de infantería, abrazando a su hija que era parte del grupo de alumnos y docentes desalojados del profesorado Pedro Ignacio de Castro Barros. El relato del oficial.

En la tarde del miércoles, el abrazo de un padre e hija, eternizado en el lente de docenas de fotógrafos riojanos que cubrieron el desalojo al Instituto Superior de Formación Docente ‘Pedro Ignacio de Castro Barros’, el cual era bloqueado por alumnos y docentes que reclaman refacciones en el lugar, calaron fondo en la sociedad riojana.

Es que el papá era miembro del cuerpo de infantería, que iba a desalojar a los manifestantes, y su hija era una estudiante de la institución que se encontraba en la vereda de enfrente, resistiendo el accionar policial, que daba cumplimiento a una orden emanada por el juez de Instrucción, Daniel Barría.

Pese a las posiciones encontradas respecto del accionar tanto de los manifestes como los policias respecto del desalojo, esa imágen conmovió a la sociedad riojana en su conjunto.

Ya este jueves, Radio Independente dio a conocer que el oficial en cuestión era Marcelo Gallo, quien dialogó con el medio y trató de explicar los “sentimientos encontrados” que aún atraviesa por la labor que le tocó desempeñar el miércoles en el operativo policial que lo colocó frente a su hija Agostina.

“Es difícil explicarlo porque son sentimientos encontrados. Yo entiendo el reclamo de los alumnos y ellos entienden el trabajo nuestro. No vamos con la idea de molerlos a palos porque esa es la idea que pueden llegar a interpretar, solo estamos cumpliendo una orden judicial, y también tenemos familias” explicó.

Gallo aclaró que al realizar el operativo sabía que su hija estaba allí: “Todos los papas saben que sus chicos están, y están haciendo un reclamo justo” manifestó.

Explicó que su situación es doblemente compleja ya que teme por los agravios que podría haber recibido su hija, al encontrarse su padre comandando la guardia de Infantería, además de lo difícil que es que su hija acepte el trabajo que realiza por la orden judicial emanada.

“Uno está haciendo un trabajo, y puede dar a pensar a la mayoría de los compañeros, que el papa es duro. Uno tiene que ponerse ante esa situación del que dirán o que le dirán a ella por ser mi hija” manifestó.

Finalmente, Gallo se mostró quebrado ante la situación. “El nudo en la garganta que se me produce ahora es el mismo que se me produjo ayer”. “Detrás hay una persona que tiene vida propia, y no podemos ir en contra de la sangre de la familia, pero tenemos que cumplir con nuestro trabajo para el cual estamos preparados, con el resguardo de cada uno de los manifestantes y las personas que transitan”, sentenció.

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