Posse evaluará de qué causas contra el PE se apartará

El todavía ombudsman obtuvo el acuerdo parlamentario que le permitirá asumir en la Corte Suprema de la provincia el próximo 3 de febrero. El futuro juez del superior tribunal manifestó que se siente capacitado para ser un interlocutor con los poderes políticos del Estado.
"Si recibo alguna causa que involucre al gobernador, José Alperovich, analizaré si corresponde excusarme. Ni siquiera sé cuáles son los juicios que podrán llegar a mi nuevo despacho. El día que me siente en mi oficina, veremos qué pasa según lo que tenga en la mesa", sostuvo ayer Daniel Posse, luego de que la Legislatura prestara acuerdo a su pliego como juez de la Corte Suprema de la Provincia.

De este modo, el reemplazante del jubilado vocal del máximo tribunal de Justicia, Alberto José Brito, negó que vaya a alejarse automáticamente de todos los procesos donde esté mencionado Alperovich (fue quien lo propuso para el cargo) o el Poder Ejecutivo, el cual integró durante siete años. Fue secretario de Gobierno, de Innovación Tecnológica y de Derechos Humanos, sucesivamente.

El futuro magistrado (asumirá el cargo el viernes 3 de febrero) reconoció su buena relación con el mandatario, a quien le agradeció la determinación de ofrecerle un lugar en el superior tribunal de Justicia de Tucumán.

"Me siento muy halagado porque es lo máximo a lo cual puede aspirar un abogado. Siento una gran confianza de parte del gobernador y de los legisladores que me dieron esta responsabilidad", aseguró.

- ¿Se le puede decir "no" a un ofrecimiento de Alperovich?

- Si, totalmente; siempre hay margen para decir "no". Quien afirme que no puede negarse, carece de independencia y de libertad de criterio. Primero me insinuó y me dio tiempo y después fue el ofrecimiento. Yo ya había rehuído ocupar cargos en la Justicia cuando fue la intervención federal de 1991: estaba en pleno ejercicio de la profesión y me llamaron para integrar una Cámara Judicial, pero no quise. Luego, en la época de Ramón Ortega, me volvieron a convocar: también dije "no". Parece que la vida es circular y se volvió a dar esta situación. No me sorprendió, salvo por la manera vertiginosa en que se sucedieron los hechos.

- ¿Cómo se evidenciará su independencia en el Poder Judicial?

- Llego con un grado de independencia total: así de simple. Se demostrará en los fallos, porque voy a decidir conforme a criterios jurídicos, aun cuando las sentencias impacten en lo público. Ahora intervendré en un poder del Estado muy distinto del que integré, para dirimir conflictos y ejercer el control de constitucionalidad.

- Su experiencia previa, ¿le servirá para generar diálogo desde la Justicia con el PE y la Legislatura?

- Me siento absolutamente capacitado para ser un buen interlocutor con los otros poderes del Estado en beneficio de la Justicia, y para mejorar su funcionamiento y sus recursos. Tengo buenos amigos en el gabinete y entre los legisladores, pero también con el Ministerio de Justicia de la Nación, al que también se debe recurrir.

- ¿Cuánto de político hay en el hecho de integrar la Corte?

- Este tribunal es un poder colegiado, con responsabilidades jurídicas y políticas, que incluyen la relación con los otros poderes institucionales. Muchos de sus fallos impactan en la vida y en las decisiones políticas de la provincia.

- ¿Qué implica en lo personal esta nueva función?

- Es un cambio sustancial en mi vida pública. Estaba en un área donde tenía una mirada de control sobre el Estado, como es la Defensoría del Pueblo, sin tener las facultades efectivas de exigir determinados comportamientos: era una "magistratura de opinión", tal como se la conoce. Ahora, paso a otra área, para encargarme de cuestiones jurisdiccionales.

- Recibió críticas de la oposición.

- Insinuaron que no tengo formación jurídica: no sé a qué se refieren. Me recibí a los 22 años, ejercí libremente por casi 20 años y seguí ligado a la Justicia desde la función pública. Soy profesor universitario; quizás me falte escribir un libro, pero el resto, está todo

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