Se tomaron muestras de las algas del lago que proliferan consumiendo el oxígeno del agua favorecidas por la vinaza de Tucumán, para establecer la forma más efectiva de eliminarlas. Será clave el cumplimiento del plan vinaza 0 para evitar nuevos desastres en el lago.
Por ello, durante la jornada de ayer estuvieron presentes en esta ciudad termal, el secretario del Agua de la provincia, Abel Tévez y el vicepresidente y director técnico de Solbío S.A. Ricardo Aguerre, donde fueron recibidos por el intendente municipal, Miguel Roberto Mukdise.
El funcionario provincial junto al especialista realizaron una inspección por aire y agua a los fines de fijar sectores donde podrían tomarse pruebas del agua para iniciar los estudios preliminares.
El objetivo es aplicar un tratamiento bacteriológico para eliminar las algas que consumen el oxígeno del lago, junto con la vinaza, y en consecuencia provocan la masiva mortandad de peces, tal como ocurriera en los últimos meses.
Tévez explicó que para resolver paliativamente el problema de la contaminación se contrató un experto “para ver de qué manera se puede controlar la proliferación de algas en el embalse como uno de los atenuantes para evitar la mortandad de peces”.
“Hemos recorrido el embalse por aire y por agua, para ver cuales son los puntos donde se va a experimentar en el control de proliferación de algas. El procedimiento consiste básicamente en la siembra de bacterias que consumen los nutrientes que hacen y buscan las algas. Creemos que es un método biológico probado y que es eficiente”, remarcó el funcionario provincial.
Tévez aclaró que el motivo de esta visita es conocer la realidad del embalse y realizar las primeras muestras para así comenzar con el tratamiento con bacterias, es decir, por ahora será una prueba piloto.
“El embalse padece situaciones de desequilibrio que afectan su estado y este método sería un paliativo. No afronta la solución, es para corregir el daño producido, pero mientras se siga arrojando vinaza obviamente va a continuar, la solución pasa por evitar que los efluentes contaminantes lleguen al embalse y por el daño que existe es tratar de revertirlo”, apuntó sobre el escenario en el que se encuentra el lago de más de 30.000 hectáreas.
Por su parte, el especialista Ricardo Aguerre sostuvo que “es evidente que Tucumán continúa contaminando, hay que tomar medidas urgentes, no se tiene que permitir contaminar más”.
“Nosotros trabajamos con tratamientos bacteriológicos para limpiar el agua, lo primero que hay que hacer es dejar de contaminar y devolver el oxígeno al agua, creando las bacterias en la medida justa que se alimenten de algas, que son las principales fuentes que restan el oxígeno en la misma”, dijo.
Estas acciones también se inscriben en el convenio firmado entre Tucumán, Santiago del Estero y la Nación con el primer objetivo de disminuir y eliminar el vuelco de la vinaza de los ingenios, radicados en la vecina provincia, que tienen destilerías en donde se fabrica bioetanol. El paso complementario de ese acuerdo es comenzar con el saneamiento del embalse de Las Termas de Río Hondo y mejorar la calidad de sus aguas.l
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