Es posible que el agua que se consume tenga arsénico y no se soluciona con cloro

Esta es la sospecha que tienen los concejales de la oposición, además de saber que recientemente la población habría ingerido agua contaminada y que los funcionarios responsables del área lo supieron e informaron en las actas que redactan a diario.
Por esta razón, en la sesión del pasado miércoles se aprobó una minuta de comunicación exigiendo la presencia de Susana Lapenta y Rubén Guarnieri, este último para que informe cuál es el plan para mejorar el sistema.

La posibilidad cierta y concreta que el agua que consumen los vecinos de Coronel Suárez contenga arsénico desvela a los concejales de la oposición y en razón de ello, con la firma del justicialista Héctor Dalmau y del radical Guillermo Sol, presentaron una minuta de comunicación planteando el problema y solicitando una reunión urgente con los responsables del área, que son Susana Lapenta y el ingeniero Rubén Guarnieri.

La presencia de arsénico en el agua, de comprobarse, debe encender una luz de alarma en el Gobierno municipal, también en la población que debe exigir una urgente solución, ya que produce enfermedades crónicas ligadas con la piel y múltiples tipos de cáncer.

Frente a este panorama, los ediles consideran indispensable hablar con los funcionarios y que estos asistan con información verdadera, con los registros de los análisis que se han realizado en los últimos años, sobre la calidad del agua, pero además con los proyectos que existen para recuperar la confianza de la población en el líquido que se ingiere. Peor además, el sistema requiere inversión genuina, para que ya no haya roturas de caños y que funcione el sistema de exclusas, para que la gente no se quede sin presión en sus casas, para lo cual también es indispensable pensar en un nuevo tanque elevado de agua.

Sobre todas estas cuestiones quieren avanzar los concejales con los funcionarios y de esa manera prever la inversión que se requiere y hacer las reservas del caso. Si bien el oficialismo acompañó esta posición, se pudo observar cierto resquemor en lo que pueda surgir de la reunión y es por ello que pusieron algunos reparos, en el sentido que “es una preocupación de todos, incluso del Ejecutivo municipal”, sobre lo cual no se han visto acciones concretas en ese sentido.

El debate fue arduo y duro, se prolongó durante cuarenta minutos, en donde el primer orador fue Héctor Dalmau (PJ), quien dijo que “indudablemente, el tema del agua, su potabilidad, el tratamiento que recibe, el sistema de agua en sí, ha generado que desde este Cuerpo durante años hayamos presentado distintos proyectos, hemos alertado y hemos pedido información, para tener un sistema que llegue a todos y que de seguridad y garantía, que el agua sea apta para el consumo de la población”.

Después de dar a conocer decenas de proyectos, que además fueron aprobados por unanimidad, dijo que “hemos demostrado preocupación, hasta hicimos una denuncia penal, pero no ha sido tratado con responsabilidad el tema por parte del oficialismo” y añadió que “hay preocupación, trascendidos, comentarios, sobre la inaptitud del agua y es lógico que los concejales manifestemos esta preocupación”.

Agregó Dalmau que “la alerta no nace de casualidad, en junio 2008 eclosiona el sistema cuando con documentación en mano surge, con la firma de Susana Lapenta, la inaptitud que tenía el agua que se consumía en Coronel Suárez”, indicando que “fueron innumerables las notas que remitimos, con firmas de los vecinos, al Secretario de Salud de esos momentos, en donde se ponía de manifiesto la necesidad de mejorar el sistema, de evitar enfermedades”.

Dejó en claro Dalmau que “no eran documentos falaces ni mentirosos, a lo que se sumaba la carencia existente en el sistema de cloración; mostramos esas actas, inclusive generaron preocupación en los pueblos alemanes, pero nada se hizo”.

Frente a esta realidad, “veíamos con estupor cómo los funcionarios compraban agua en bidones, esto sucedía, por eso nos encontramos hoy con muchas preguntas sobre cómo está el agua. Una sola denuncia, en el Barrio San Martín los vecinos nos mostraron un vaso de agua, y era lavandina. El sistema está en su peor momento y esto nos debe motivar a buscar soluciones”.

“No hay informes serios”

De esta manera justifica el edil del PJ la presencia de Lapenta y Guarnieri en el Concejo Deliberante y señala que “esperamos que los responsables nos informen qué controles se hacen, en qué lugares, con qué se hace el control, porque no alcanza solo con el cloro para que el agua esté apta”.

Dalmau entiende que es necesario establecer normas desde el Cuerpo “y que sean beneficiosas”, dijo, para añadir que “habrá que asignar más presupuesto, porque con la cloración no se resuelve la problemática”.

Destacó, además, que “el propio Edgardo Ríos puso en evidencia el estado del sistema de agua corriente, elevando notas sobre la organización, la falta de herramientas, la necesidad de comprar llaves exclusas, muchas cuestiones… que las dijimos durante los últimos 10 años” y reflexionó que “días pasados fue el día internacional del agua, escuché a entendidos y la problemática de la contaminación es seria y profunda, no es solo como consecuencia de una cañería que no anda sino que hay componente de la tierra que son perjudiciales para la salud”.

El edil ingresó en el final de sus palabras a considerar las cuestiones químicas y señaló que “el agua puede llegar a tener arsénico, plomo…, entre otros elementos, que genera problemas en los huesos, en la sangre y son los desencadenantes de varios tipos de cáncer y es por ello que estamos preocupados”.

Finalmente, dijo que “cuando veo la desidia que han tenido algunos funcionarios del Ejecutivo municipal y se informa mal, es lógico alarmarse, porque nunca tuvimos un informe serio y responsable sobre las condiciones del agua que se consume. No sirve decir que el cloro soluciona todo”.

Dalmau insistió con que “no hay informes serios y concluyentes para dar tranquilidad a la ciudadanía, por lo tanto analicemos qué sucede, qué se está consumiendo y votemos las partidas que sean necesarias para mejorar el sistema de agua corriente de Coronel Suárez”.

“Hay preocupación en el Ejecutivo municipal”

Como ocurre habitualmente, Néstor Osorio defendió el modelo municipal, afirmando que ésta también es una preocupación del oficialismo, pero olvidó señalar qué se está haciendo.

Osorio adelantó que el bloque moccerista acompañaba la inquietud, pero reflexionó que “es preocupación de este Cuerpo y del Departamento Ejecutivo. De hecho, cuando se modificó el presupuesto 2011, que estaba en Comisión, se incorporó una partida especial para el servicio de agua, reparaciones y otras cosas…”. En realidad, fue el cambio del área, pasó a depender de la Secretaría de Obras Públicas.

Agregó que “el 14 de abril de 2010, participé de una propuesta de trabajo sobre ‘agua’ que organizó la entidad ‘Participar’, en donde estuvieron presentes consultores del SPAR, en donde se dejó en claro que existe una problemática mundial en las ciudades con sistema con más de 40 años, los cuales siempre tienen problemas, por más presión, por las plantas y porque en ese momento se utilizaban materiales distintos. Es imposible cambiar la red de agua por una nueva, se debe hacer en forma paulatina, con arreglos paulatinos y poniendo materiales bajo normas ISO”.

Agregó, olvidando que este Gobierno no invirtió ni un centavo en el sistema de agua corriente, que “la preocupación del Ejecutivo sigue existiendo” y repitió que “es preocupación de todos optimizar este importante servicio”.

Esta posición del edil oficialista provocó una reacción en Héctor Dalmau, quien dijo que lo planteado “son dos aspectos distintos, por un lado están las pérdidas de agua, las cañerías rotas, que con el tiempo se deterioran, sucede, lo vemos, pero avanzamos un poco más y en el articulo 2 exigimos que los funcionarios vengan con los estudios bacteriológicos y químicos de los últimos seis años”.

“Estamos hablando de qué tipo de análisis se hacen y cómo estamos cubiertos de elementos contaminantes que estamos nombrando (arsénico, plomo, etc.)” y dijo que “no alcanza con más personal o con cambios jerárquicos, estoy trayendo la necesidad de contar con informes serios y responsables, que nunca se nos dieron” y sentenció diciendo que “debemos partir de hecho que pudimos demostrar que el agua estaba contaminada y, si analizamos el pasado, puedo afirmar que desde ese momento no hemos visto seriedad y responsabilidad en los análisis para llevar tranquilidad a la población”.

“Posiblemente, la presencia de estos elementos químicos no será culpa del Ejecutivo municipal, sino por consecuencias geológicas, pero nunca nos enteramos qué sucede, por eso no nos alcanza con que se colocara una membrana o que se ponga más cloro. Queremos informes serios y responsables”, enfatizó Dalmau.

Por último, dijo: “Vaya paradoja, es un servicio que se cobra y se consume, está mal y si no se paga se le hace juicio, hay una enorme responsabilidad de parte del Ejecutivo, no es un hecho menor y esperaremos que los funcionarios nos muestren los controles históricos que tienen en el servicio”.

Más defensa

Néstor Osorio volvió a tomar la palabra y dijo que “de movida dije que este bloque apoya el pedido, porque es preocupación del bloque y también del Ejecutivo municipal” y agregó que “es un tema sensible y debe tratarse como corresponde. Cuando se toca este tema, como los de salud, hay que ser responsables; es un servicio que le llega a todos, entonces es sensible, no busquemos otra cosa sobre lo expresado, pero creo que buscaban que lo rechacemos”.

Dalmau acotó que “respeto a Osorio, confío en Osorio pero no en los funcionarios, que nos han mentido en la cara, por ejemplo Resnicoff… quiero que me lo digan los funcionarios qué se está haciendo”.

Finalmente, el radical Guillermo Sol dijo que “seguimos teniendo las mismas diez bombas que cuando comencé a investigar el tema” y comenzó a dar un detallado informe sobre la ubicación y el estado de cada una de las bombas, para expresar que “si existiendo estos problemas aún no se han generado políticas para generar un replanteo del servicio no es un ejemplo de preocupación, estamos frente a una cuestión de estado y no ha sido tomado de esta manera”.

“Con respecto a la contaminación, ha sido demostrado y planteado por el área de bromatología, que implicó una denuncia ante la Justicia y no es tan grave la problemática que ocasionaba. En Santa María estaba rota la tapa del tanque, tenía un plástico, las palomas y su excremento se depositaba en ese lugar, cuando llovía iba adentro del tanque. La solución no era onerosa, sino solo preocuparse y accionar, que fue lo que no se hizo. Lo grave es Coronel Suárez, ya que en los 16 años ha crecido la red de agua corriente, se han conectado al servicio muchos frentistas y es indudable que está íntimamente relacionado con que tenemos la misma capacidad y cantidad de bombas. Esto marca a las claras que no hay políticas serias para solucionar el problema”.

“Quizás estén a punto de dar soluciones, por eso es importante tener esta reunión en forma urgente”, dijo Sol, quien agregó que “los problemas son los mismos, cambiamos de una secretaria a otra y nada cambia” y añadió que “lo que nos vincula a todos los ciudadanos es el agua, a través de diferentes cuestiones, no sólo para el consumo diario a través de la canilla, sino que es la que se utiliza para la elaboración de los alimentos que consumimos, el problema del agua es delicado, en el país hay cuatro millones de personas que conviven con el arsénico, porque consumimos agua con altos niveles de arsénico y Coronel Suárez está entre los distritos afectados por este elemento químico”.

Aclaró que “no es responsabilidad del Ejecutivo, pero hay que modificarlo, se puede encamizar distinto, ir a napas más profundas, pensar en plantas de potabilización, son las cuestiones que tenemos que discutir”.

Al avanzar sobre el arsénico, dijo que “en la Provincia de Buenos Aires hay problemas de arsénico, existe en una amplia región, y entre los distritos más afectados está Coronel Suárez. No los estamos dejando solos, sino que planteamos que la Provincia está preocupada y que a través del SPAR se firman convenios de colaboración para financiar análisis profundos de las aguas que se consumen, no sólo los bacteriológicos, sino que lo importante son los físico-químicos, para ver como estamos con los minerales”.

Por último, dijo que “no hay inversión de infraestructura en la prestación del servicio, son sólo 2.075.000 millones de pesos lo presupuestado para el área, que en su mayoría se lo llevan los sueldos del personal. Esto está ligado a una cuestión de desidia o irresponsabilidad, lo vamos a dilucidar en esta reunión, porque queremos saber si se llevan adelante los controles que se deben hacer y el plan de inversión que se requiere con urgencia”.

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