Los vecinos mostraron su preocupación ante una relocalización prometida por la municipalidad de Posadas, que no se concreta.
Una de las vecinas entrevistadas reveló que en la zona viven 48 familias, “y 4 más están haciendo su casita y esperando una vivienda, porque acá se inunda. Apenas llueve media mañana y ya nos inundamos todos, porque estamos muy cerca del arroyo”, dijo la mujer, agregando que “en el día de las inundaciones, venimos a la escuelita del SUM (en busca de refugio)”
“Mucha gente perdieron todo, necesitamos que nos relocalicen”, insistió la mujer, quien aseguró que “tenemos terror por los chicos, cuando nos vamos a trabajar los tenemos que dejar solos y no queremos que pase desgracia”. “Estamos pidiendo ayuda para que nos saquen de acá”, insistió.
Consultada al respecto, la vecina precisó que “hace 8 meses que estamos acá, (y dos semanas atrás, después de las intensas precipitaciones del 19 de Diciembre) vino el intendente (Orlando Franco), marcaron las casas acá, pero no hubo respuestas”. “En invierno es una época de frío y lluvia, vamos a estar nadando todo el tiempo”, alertó.
Por su parte, Luis, el referente de la Comisión Barrial que se conformó para negociar la relocalización, precisó que son 52 o 53 las familias que viven en el lugar y el problema es que “estamos en un pozo donde pasan dos arroyos, cada vez que llueve nos inundamos. La vez pasada (19 de Diciembre) la gente perdió todo y corrieron riesgo de muerte, tuvimos que socorrer a los chicos. Queremos una solución inmediata por el riesgo que corremos todos acá”, indicó el hombre.
Luis precisó, por otra parte, que mantuvieron reuniones con la Comisión Pro–tierra durante todo un mes de trabajo, pero esto no se tradujo en una respuesta concreta. “Queremos que nos saquen realmente de acá, sabemos que acá no se puede vivir. La gente empieza a tener temor cuando ve las nubes”, manifestó el referente barrial.
El pedido de los vecinos es por una “vivienda digna”, porque tras la última evacuación por las inundaciones, “fuimos todos al SUM, sacamos a la gente a las 2 de la mañana y la solución que tuvimos fue unos colchones y bolsones de comida. Eso no nos sirve, la solución es un lugar seguro para vivir”, remarcó el referente.
Finalmente, Luis reveló que la provisión de agua es muy deficiente en el lugar. “De vez en cuando viene el agua, se corta en la mañana y viene a media-mañana. Así estamos viviendo este verano. Es poca el agua que viene acá, no tenemos una red de agua fija en el lugar ni nada”, concluyó el hombre.

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