El gobierno de Portugal superó sin problemas una moción de censura presentada por el Partido Socialista (PS), la principal fuerza opositora que pide una renegociación del rescate financiero y, principalmente, de los ajustes que éste impuso y que polarizaron a la clase política.
Como sucede en Grecia y Chipre, otros dos países de la Eurozona que se comprometieron a ajustar las cuentas públicas a cambio de recibir un rescate financiero de la “troika” (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI), el premier portugués defendió la necesidad de honrar esos compromisos ante todo. Passos Coelho llegó al poder hace dos años en comicios que se anticiparon más de 24 meses, al perder su antecesor, el socialista José Sócrates, el apoyo de la oposición a sus medidas económicas, lo que lo forzó a pedir el rescate financiero del país. Esta difícil transición hizo que el PS se abstuviera en el último año en las tres mociones de censura que presentaron y perdieron los partidos marxistas en el Parlamento. El secretario general del PS, António José Seguro, defendió el giro de los últimos días de su partido argumentando que el gobierno está perdido “en un laberinto del que no sabe cómo salir”. “El desempleo alcanza niveles nunca vistos, del 40 por ciento entre los jóvenes”, denunció el líder socialista al recordar que la cifra total de desempleados se aproxima al millón de personas, en un país de 10,5 millones de habitantes. Además, el PS pidió ayer por primera vez la realización de elecciones anticipadas en Portugal para poder salir de la crisis, antes de votar su moción de censura contra el gobierno conservador.
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