A pocas horas de iniciado el paro que mostraba un alto nivel de acatamiento en los establecimientos de la Provincia, el ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y los auxiliares de la dirección general de Cultura y Educación bonaerense se vieron obligados a retomar sus tareas.
Las partes seguirán reuniéndose durante los próximos 15 días, pero los dirigentes ya han dicho que continuarán exigiendo una suba de $ 430 de bolsillo para la primera categoría sin antigüedad. Así lo aseguró a Hoy la secretaria de Prensa del Soeme, Susana Mariño.
"Con la canasta alimentaria arriba de los $ 1.700 no puede haber sueldos de $ 1.450", dijo Mariño, y agregó que el gremio se mantendrá en estado de alerta y movilización, con asambleas y plenarios en cada una de sus filiales.
Las bases están unidas detrás del reclamo que ayer fue puesto sobre la mesa de negociaciones.
Mario Oporto
Entre las ironías y la discriminación
El director general de Escuelas, Mario Oporto, disparó ayer su ironía contra los auxiliares que reclaman una suba salarial.
La huelga "es insignificante", dijo, y en un arrebato rayano con la discriminación agregó que "el paro es del grupo minoritario".
El ministro debería saber que porteros y cocineros son indispensables. Unos para garantizar la higiene y otros para alimentar a los niños que lamentablemente no comen en sus hogares.
Además, alguien que zafó de la Justicia porque su causa fue cajoneada debería ser más prudente con el uso de la ironía.
El otro imputado en la causa por irregularidades en ese ministerio era el ex titular (y ex jefe de Oporto) José Octavio Bordón.


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