Lo anunció ayer la Municipalidad. Es para la compra de insumos. Hoy, el 17% de las luces de la ciudad están apagadas; quieren bajar esa estadística al 8%.
Esta nueva partida se suma a la de ocho millones de pesos que se anunció cuando se declaró la emergencia del servicio.
Omar Gastaldi, subsecretario de la cartera, indicó que ese presupuesto ya está ejecutado en un 80 por ciento –de acuerdo a la cantidad de materiales ingresados a los depósitos de la Dirección de Alumbrado– y que hay insumos que están demorados por la dificultad en conseguirlos.
Por otro lado, Héctor Di Forte, secretario de Infraestructura, aseguró que el expediente correspondiente a los 10 millones de pesos ya está terminado y que resta realizar los llamados a licitación para la adquisición de los materiales.
“En esta primera etapa hemos trabajado muy duro en lo que es recambio de lámparas o arreglo de equipos. Ahora vamos a avanzar en la reparación tableros, que manejan grupos de entre 30 y 40 luminarias, que tienen muchos problemas de cortocircuitos. La solución de estos inconvenientes es más lenta”, aseguró el funcionario.
Apagado. Por otro lado, Di Forte informó que el alumbrado público de la ciudad presenta hoy un apagado del 17 por ciento, contra el 28 existente cuando se declaró la emergencia del sistema.
En términos de apagado, los funcionarios de la Muni tienen un objetivo: llegar al 8 por ciento. “Es lo razonable para cualquier ciudad, pero nos va a llevar tiempo. Es un porcentaje al que podemos aspirar para septiembre u octubre de este año. La emergencia es por 120 días”, aseguró Gastaldi.
Además, Di Forte indicó que los trabajadores municipales prestan servicio hasta los domingos –día en el que se opera con media flota– para poder ir avanzando en las reparaciones, pero aseguró que por la magnitud de los inconvenientes es muy complicado “planificar intervenciones”.
“Tenemos 15 camiones, 13 de brazo hidráulico corto y dos de brazo largo. Lo más efectivo sería planificar las acciones para toda la flota en un sector puntual, pero son tantos los reclamos que se terminan derivando móviles a diferentes puntos de la ciudad”, explicó el secretario.
Zona oscura. Los responsables de Infraestructura de la Muni apuntaron que la zona de la ciudad que mayores inconvenientes registra es la noreste, y es ahí en donde intentarán focalizar esfuerzos en esta segunda etapa de la emergencia.
Gastaldi agregó que por problemas de obsolescencia, los barrios Argüello, Cerro Norte y Juniors también presentan muchos inconvenientes lumínicos.
Hasta el momento, los trabajos más complejos se realizaron en barrio Progreso, donde se cambiaron 130 lámparas; en Nueva Córdoba, donde se reemplazaron 70 focos; y en la avenida Rodríguez del Busto, donde se trabajó sobre 30 luminarias con dificultades.
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