Pone primera sin público

Pone primera sin público
La APreViDe le perdonó al Cervecero la clausura de su cancha por los incidentes protagonizados ante River, pero lo castigó con jugar a puertas cerradas en la jornada inaugural del Torneo Final ante Rosario Central

A diez días de los desmanes que se vivieron en la hinchada de Quilmes en el partido ante River Plate, la Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte decidió que el Decano juegue el primer partido oficial de 2014 en el Estadio Centenario, pero sin la parcialidad local.

La resolución adoptada por el organismo provincial no fue tan grave, ya que el encuentro se suspendió tres veces por diferentes hechos y la sanción es por una sola fecha.

Cabe recordar que en aquel cotejo, el último del pasado Torneo Inicial, las acciones se suspendieron primero por la agresión de un plateísta al árbitro, Germán Delfino, quien recibió un botellazo en su hombro luego de no sancionar una falta a Zacaría que hubiera derivado en la expulsión de Kranneviter. En esa ocasión, el desarollo siguió luego de cinco minutos de demora.

En la segunda etapa, el juego se vio interrumpido por el uso de pirotecnia en la popular del Cervecero y también algunos simpatizantes se colgaron del alambrado. Esa situación llevó a que el choque se retrase unos cuatro minutos más.

Finalmente, en el complemento, un policía activó por error una granada de gas lacrimógeno que se propagó hacia la hinchada y generó más incidentes con los fanáticos del QAC. Allí, parecía que el partido finalizaba antes, pero tras once minutos, el juez decidió continuar.

La decisión de la APreViDe derivará en que el conjunto de Blas Giunta no pueda contar con la asistencia de su público en el duelo ante un Rosario Central por la primera fecha del Torneo Final.

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