Ponce intervino SerBa, pero Magallanes sigue como director

La imprevista ruptura de una válvula que lleva agua a la zona sur de San Luis, el posterior pedido de disculpas a los vecinos y el anuncio de condonar por dos meses el pago de la tasa a los afectados motivaron una sorpresiva decisión política en la Municipalidad.
El intendente Enrique Ponce intervino Servicios Básicos (SerBa) y nombró nada menos que a su hermano, el diputado provincial Carlos Ponce, al frente de la repartición. Aunque lo más llamativo es que Edgar Magallanes seguirá como director.

La información fue confirmada ayer al mediodía por el propio legislador, que el viernes había participado en la sesión extraordinaria de la Cámara baja y 24 horas más tarde ya estaba en funciones en un cargo municipal. Sin embargo admitió que lo ejercerá ad honorem y hasta el 31 de marzo. "Me voy a sumar unos meses con las autorizaciones correspondientes", dijo a El Diario de la República. Para ello se amparó en la excepción que permite el artículo 106 de la Constitución Provincial. Así, no necesitó pedir licencia.

El ahora máximo responsable de SerBa reveló que su designación salió por decreto. Pero aclaró que llegó para ordenar la faceta administrativa y para que Magallanes pueda dedicarse "pura y exclusivamente a la parte técnica, que es la que más conoce y maneja", sostuvo.

Según el mayor de los Ponce, el área "está con los problemas normales de la administración" y apuntó a resolver con más agilidad la demora de los proveedores en la entrega de materiales. "Esto hace que se complique un poco la tarea diaria del mantenimiento", agregó sobre una de las misiones que le encomendó su hermano.

"Esa decisión la tomó el intendente. Yo soy parte del proyecto. Tuvimos una serie de inconvenientes que el propio intendente ha reconocido y voy a intentar sumar mi vocación y mi experiencia en el manejo administrativo para intentar agilizar y evitar que este tipo de cosas nos vuelvan a ocurrir", expresó.

El nombre de Carlos Ponce en el Ejecutivo de la ciudad ya había sonado en la previa a la asunción de Enrique. En ese momento hubo versiones que lo vincularon a la presidencia de Transpuntano, pero luego fue desmentida. Sin embargo, logró imponer a su pareja, Patricia Favier, como vicepresidente de la empresa de transporte urbano.

"Me sumo para reforzar un poco esta tarea que estaba llevando adelante el director, el compañero Magallanes", manifestó sobre el funcionario que parece intocable en el Gabinete municipal.

La medida para liberar al gremialista de Obras Sanitarias apunta, según Ponce, a optimizar el funcionamiento del nuevo acueducto que hizo el Municipio para los extensos barrios de la zona sur. "Todavía estamos trabajando en regularlo porque antes había baja presión y ahora presión en exceso. Estamos trabajando para que esa área de la ciudad deje de tener inconvenientes con el suministro de agua", expuso sobre un problema, que aseguró, dejó de ser el faltante de cada verano.

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