Política e intereses contrapuestos tras la puja por las licencias de taxis en Berisso

Política e intereses contrapuestos tras la puja por las licencias de taxis en Berisso
Los entretelones de los incidentes que el último martes protagonizaron un grupo de taxistas y barrabravas en el Playón Municipal de Brerisso arrojaron una trama de versiones y contraversiones en relación a las causas de las agresiones que un minúsculo grupo de choferes y titulares de taxis sufrió en manos de presuntos delincuentes de esa ciudad.
Cabe recordar que mientras una decena de taxistas llevaba adelante una reunión para repudiar el supuesto “manejo discrecional” de unas 45 nuevas habilitaciones (a un valor “oficial” de 150 mil pesos cada una), una patota de siete personas bajó con palos y piedras de un Renault 19 negro y comenzó a agredir a los pacíficos manifestantes, que tuvieron que ser hospitalizados en el Hospital de Berisso, uno de ellos en delicado estado de salud.

Como consecuencia de los incidentes, tres choferes fueron derivados al mencionado nosocomio con heridas de diversa gravedad, y tres de los autos que estaban estacionados en el Playón lindante a la Escuela de Artes, permanecen a la espera de las pericias. En cuanto a los agresores, los mismos fueron detenidos y llevados a la Comisaría 1ª, para hacer las declaraciones testimoniales correspondientes.

A 24 horas del acontecimiento, y mientras funcionarios municipales y referentes de taxistas salieron a “calmar los ánimos” y despegarse de los hechos con declaraciones de prensa –tal el caso del secretario de Gobierno, Guillermo Di Giácomo y de Walter Negromanti, presidente de la Cámara de Propietarios-, los trascendidos indican que los agresores están vinculados a la estructura de poder municipal y que en ese grupo también actuaron caracterizados barrabravas del club Villa San Carlos –entre ellos “el francés” y “el oveja” -.

En ese marco, Negromanti desmintió que su hijo haya sido el mentor principal de las agresiones –“fue a dialogar pero los autoconvocados lo despreciaron” adujo-, pero fuentes consultadas por NOVA coincidieron en que el primogénito del también encargado del Área de Desinfecciones de la comuna administrada por Enrique Slezack, fue precisamente quien encabezó las agresiones.

“Básicamente es una disputa de control por recursos económicos y el hijo de Walter Negroponti quiere una licencia sí o sí, pero se le fue la mano”, definió un allegado a los acontecimientos en diálogo con este portal.

Mientras tanto, en medio de pedidos de renuncias a Negromanti –a quien se acusa de ser “juez y parte”-, las dos únicas empresas operadoras del sistema de radiotaxi en Berisso (RemiTaxi y ATB), decidieron dar de baja del sistema a los sindicados como agresores, situación que podría reverse conforme marchen los acontecimientos.

Un problema regional

La disputa por las licencias de taxis son moneda corriente en la Región. Hace algunas semanas y tal como se reflejó en este medio, una protesta de empleados del rubro frente al Palacio Municipal de La Plata terminó con serios incidentes y agresiones.

También en la capital bonaerense, hace casi dos años, funcionarios y empleados de la Dirección de Control Urbano municipal –actualmente a cargo de Ignacio Martínez- fueron duramente cuestionados y acusados de comercializar fuera del circuito legal licencias por valores sumamente inferiores a los establecidos –es decir, montos de entre 50 mil y 90 mil pesos para obtener licencias que cuestan alrededor de 300 mil

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