Los discursos de la presidenta Cristina Kirchner y del gobernador Beder Herrera fueron seguidos con gran expectativa por la población. El dato no es menor si tenemos en cuenta la profunda crisis institucional que vivió el país hace apenas 10 años. Los riojanos vivimos un renacer de la política como herramienta de cambio. La ciudadanía opina, reclama, sugiere, agradece y ya no calla. Un fuerte proceso social que hay que apoyar y profundizar.
El debate político está presente en gran parte de las mesas familiares. A favor o en contra de las gestiones de turno, pero debates políticos al fin. En todo el país, surgen organizaciones avocadas a intervenir en la modificación de la realidad. El cambio a través de la participación, comenzó a vislumbrarse como una posibilidad real y efectiva.
En nuestra provincia, la participación de los ciudadanos se verifica en todos los distritos provinciales, con movimientos de las más diversas índoles que fijan sus propias normas, objetivos y su particular forma de concebir la democracia.
La Rioja vive un profundo proceso de renovación de su dirigencia, y la militancia ya no acata en silencio directivas inconsultas. Y eso es la verdadera democracia. La búsqueda de consensos, donde los acuerdos se convierten en cambios concretos sobre la calidad de vida.
Para algunos, este proceso es lento, para otros es muy rápido. Pero lo cierto es que la sociedad está en marcha. Bulle, con opiniones, reclamos, pedidos y agradecimientos. Y siempre busca hacer oír su vos. Una postal muy diferente a los años de inmovilismo que signaron gran parte de nuestra historia contemporánea.
Esta visión, llena de esperanza el corazón de todos los que un día decidimos ponernos a consideración del voto popular para dirigir los destinos de nuestra provincia.
Esta Rioja participativa y comprometida es la que amo. Es la que quiero para mis hijos, la que quiero para mis nietos. Los invito a apoyar y profundizar este cambio. La política renace en La Rioja y solo nosotros podremos asegurar que sirva para beneficio de todos y no sólo de unos pocos.


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