LA AGREMIACION VOZ DOCENTE, ante el inminente inicio de un nuevo ciclo lectivo, emitió un crítico documento sobre la situación educativa provincial y solicitó se abra un debate social sobre la educación que se imparte a los formoseños.
La educación, el hecho educativo, se afirma en el documento, para la agremiación reconoce por lo menos cuatro dimensiones: 1-Pedagógica,2-Legislativa,3-Administrativa y 4-Laboral, de modo que cualquier intento de mejora de la calidad educativa no puede soslayar ninguna de estas dimensiones.
Acerca de la dimensión pedagógica de la educación y para conocer sus desarrollos concretos y actuales, sólo hay que remitirse, se asegura, al alumno, a los padres y a la familia, que son los que sufren el fracaso del sistema educativo provincial. También es dable observar los programas del ministerio de educación provincial denominados "Escuelas de Verano" y "Estudiar en verano", sinónimos testimoniales del fracaso, no del alumno ni de los docentes, sino del sistema educativo provincial y de las sucesivas gestiones en el área, que fue la que más ministros ha tenido en los últimos 16 años.
La dimensión pedagógica del hecho educativo es la que aparece como la más importante, sino la única, en la tarea de enseñar y es la que se lleva el cien por ciento de la formación docente en los actuales planes de estudios de maestros y profesores, pero se debe afirmar que las otras tres dimensiones son el soporte y sostén que proveen viabilidad a lo pedagógico, si no se atiende tales dimensiones y se las deja de lado, lo pedagógico se cae, como ha venido ocurriendo y que está a la vista de todos.
Para comprender y dimensionar esta afirmación de Voz Docente, continúa el documento gremial, se debe conocer que en más de 16 años no se realizaron concursos de ascenso a cargos directivos, por lo que hoy no hay directores titulares en todos los niveles, salvo escasas excepciones y que vienen de "antes"
La supervisión escolar ha desaparecido del sistema y la mayoría de los docentes, en todos los niveles, salvo el inicial, se jubilan sin haber recibido la visita de un supervisor en el aula; el personal directivo de los establecimientos tampoco supervisa a sus docentes, lo que hace que el estado formoseño sea el único patrón que no sabe, o no le interesa, lo que hacen sus trabajadores.
El Régimen Laboral de Profesores por Cargo, que supo existir en las escuelas secundarias provinciales y en las nacionales transferidas, fue destruido casi en su totalidad y hoy es cuando más se lo necesita: un régimen laboral y pedagógico que elimina la existencia de las llamadas "horas libres"; que establece las apoyaturas escolares en contra-turno y durante el ciclo lectivo; que crea los clubes escolares para alumnos que pretendan mejorar sus rendimientos en áreas específicas y que posibilita la presencia de tutores en todos los cursos de las escuelas.
Se crea un Instituto Pedagógico -con el que nadie está en desacuerdo-, cuyo principal objetivo es el de mejorar la calidad de la educación formoseña, pero insensatamente se pretende lograrlo desde fuera del Ministerio de Cultura y Educación, como si en el propio Poder Ejecutivo se descreyera de la posibilidad de mejora desde la administración educativa. Por otra parte se le quita al Ministerio de Educación el área de liquidación y pago de haberes para instalarla en el Ministerio de Economía, que no atiende al público, lo que hace que los docentes deambulen por las oficinas tratando de que alguien les dé una explicación de porqué no le pagaron y de cuándo se le va a pagar y así pasan meses y años sin que algunos docentes puedan cobrar sus acreencias, sin que a nadie de la administración educativa le importe.
En la administración de las escuelas no se pueden conformar equipos de trabajo armónicos, dado que el autoritarismo del personal directivo, en la mayoría de los casos, es fuente de graves e interminables conflictos internos, que en algunos casos han llegado a agresiones físicas. Directivos que no accedieron a sus cargos por concursos y por ser los mejores docentes, sino por una lista de puntaje de dudosa elaboración y calificación de antecedentes, directivos que apenas son designados ya reciben cuestionamientos por ese motivo.
El Ministerio de Educación no ha determinado nunca el perfil del directivo que se pretende, para realizar la capacitación conducente a ello, por lo que se la lleva a cabo en lo tradicional y sin objetivos ni metas.
La política de perfeccionamiento docente ha sido nefasta y expoliadora del bolsillo de los docentes, que como clientes cautivos, pagaron miles de horas cátedra en ello. En el último año la política de perfeccionamiento ha seguido la "lógica del arriero": hacer caminar a los docentes grandes distancias para concentrarlos en un punto determinado, cuando el perfeccionamiento en Formosa, se puede y se debe llevar adelante en cada localidad, toda vez que en cada una de ellas existe un Instituto que forma docentes.
Lo salarial, como parte de la dimensión laboral, en sí mismo es un extenso capítulo de desaciertos y de visión equivocada de la cuestión educativa.
Desde el año 2003 a la fecha, la política salarial de pago de sumas en negro ha ido en crecimiento, tanto que ya supera el 50% del haber legal, haciendo desaparecer la incidencia de los adicionales de zona, antigüedad y presentismo del sueldo docente y que convirtió el 82% móvil del haber jubilatoria en letra muerta. Docentes, entre ellos personal directivo, que cumplieron largamente los años de servicios y que ya no quieren continuar en las escuelas, están obligados a permanecer nada más, para no perder el 50% de su salario.
Finalmente, el Secretario General de Voz Docente, expresó que una vez más, en el inicio de un nuevo ciclo lectivo, solicitamos la convocatoria a una Paritaria Docente Provincial que es el ámbito donde se deben discutir todas estas cuestiones y no solamente lo salarial, como a veces se cree. Desde la agremiación siempre estuvimos dispuestos a participar y colaborar y lo seguimos estando, pero es necesario que el gobierno convoque.
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