Nuevo libro de la historiadora Marcela Ferrari sobre el pasado político argentino.
"Resultados electorales y sistema político en la provincia de Buenos Aires (1913-1934", es el título de este nuevo libro de Ferrari, que es un producto de su tesis de maestría, desarrollada entre 1990 y 1997, y que ahora ha respondido a una solicitud del director del Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires, Claudio Panella, quien consideró oportuno dar lugar a un estudio de conjunto sobre el período histórico pre peronista.
Doctora en Historia por l`Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales y docente e investigadora de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Ferrari parte de observar la legislación electoral en el ámbito bonaerense en el momento inmediatamente posterior a la sanción a nivel nacional de la Ley Sáenz Peña, y a la vez advirtiendo --según comenta en diálogo con LA CAPITAL-- que "la política no es un epifenómeno de lo que pasa en la economía y en la sociedad, sino que tiene sus propias reglas de juego".
"La legislación electoral es vista --dice-- como una ingeniería pensada por gente que tiene determinados intereses para que los resultados salgan de una determinada manera".
Y respecto de estos objetivos y prácticas, los partidos dominantes en ese tiempo, conservadores y radicales, ofrecen ejemplos similares, como el de aumentar la edad de los votantes por parte del conservadorismo (porque sus oponentes tenían mayor predicamento entre los jóvenes), o la intervención a la provincia por parte del gobierno radical en la Nación en 1917, (con el propósito de desmantelar la máquina política conservadora).
Además de reflejar con minuciosidad este tipo de prácticas clientelares, sobre las que se citan sólo dos ejemplos en el párrafo anterior, Ferrari también da cuenta de los comportamientos electorales atípicos condicionados por las situaciones de poder de algunos individuos sobre alguna comuna o una red dirigencial.
En este aspecto, el tono de anécdota sobre el caso de un caudillo conservador, Luis Güerci, no deja de reflejar esa particularidad de la autora en cuanto a una esforzada observación empírica. Ferrari comenzó a interesarse todavía más por esta figura después de ver la película "Funes, un gran amor", en una de cuyas escenas su chofer, Tito Izquierdo, interpretado por el actor Rodolfo Ranni, entra a un prostíbulo y grita "Viva Güerci".
Es en Zárate, donde por aquella época ganaban siempre los conservadores. lo que Ferrari pudo explicar en el control que Güerci ejercía sobre el juego, la prostitución y el mercado de trabajo de los frigoríficos.
"En situaciones particulares como ésta de Zárate --concluye Ferrari-- las teorías que vinculan estructuras sociales con determinadas tendencias al voto importan un poco menos porque aparece como otro factor a tener en cuenta el del rol de los actores de poder".
Marcela Ferrari también ha publicado recientemente "Los políticos en la República Radical. Prácticas políticas y construcción de poder" (Siglo XXI, 2008) y Memorias de la Argentina contemporánea. La visión de los mayores. 1945-2002".
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