Al no surgir ofertas, el Ejecutivo utilizaría el sistema de compra directa. Apuntan a la zona de La Rural. Pero obviamente, se pagarán “valores razonables” por la “mejor opción posible”.
Así lo indicó a LA VOZ Leandro Donato, director de Compras de la comuna, mientras se evalúa la facultad de invertir los 800.000 pesos disponibles a través de la compra directa.
Los intentos por captar ofertas fallaron y en el marco de un mercado inmobiliario muy especulativo, hasta el propio Estado tiene dificultades para hacerse de los inmuebles que necesita para hacer frente a sus emprendimientos.
De todos modos, trascendió que informalmente, habría dos o tres potenciales interesados en vender sus tierras para la construcción del futuro polo.
Al parecer, caída la instancia licitatoria, será el Estado local el que deba “buscarle un novio” al presupuesto aprobado por el Concejo Deliberante para hacerse de las parcelas.
El Gobierno pretende ubicar el edificio en la zona de la Sociedad Rural, cerca del Campus Universitario. Puesto que además de contar con los servicios básicos y el paso del transporte público de pasajeros, un complejo de estas características requiere del acceso a fibra óptica y una óptima provisión de Internet.
Esta claro que el municipio, de todos modos, procurará respetar el denominado “justiprecio” y se manejará con el Centro de Martilleros como entidad de tasación antes de concretar la operación. Puesto que como cualquier comprador, se pretenderá obtener la mejor ubicación y extensión de tierra por el menor costo posible.
La última apertura de sobres iba a realizarse el viernes 15 de julio, pero nadie se mostró interesado en el pliego.
Era la licitación 11-01-11, y en esa oportunidad, la comuna desarrolló el segundo llamado.
Son 800.000 pesos los que colocará la Municipalidad en busca de la compra del lote que albergará un edificio donde se concentrará la industria informática de la ciudad, un eje estratégico donde existen coincidencias entre los sectores público y privado.
"Estamos dando respuestas a las demandas de la Cámara que agrupa a empresas del sector”, dijo Matías Civale, secretario del Gobierno Comunal.
Para el Ejecutivo, es un tema “central hacia donde debe crecer Tandil productivamente. Hoy estamos teniendo una mano de obra importante en ese sector. Desde el Estado hemos hecho una apuesta muy fuerte en la compra de tierras", señaló el funcionario.
Civale también planteó que la compra de tierras servirá para “aquellas empresas que se acercan al Municipio interesadas en trabajar y que están requiriendo lotes y lo que es suelo industrial no les sirve, por cuestiones de ubicación y servicios”.
“Si después podemos trabajar con algunas cuestiones puntuales de fomento que tengan que ver con asociatividad con la Universidad bienvenido sea. Estamos trabajando con la Cámara que representa al sector y a partir de las demandas que ella nos plantea hemos ido dando respuesta. Entre ellas conseguir tierra y la capacitación en idioma, que el Municipio financió a muchos profesionales y estudiantes avanzados para que las empresas los puedan tomar porque uno de los requerimientos era una mejor formación en inglés”, indicó el contador radical.
No obstante, esta medida del intendente supo generar resquemores en la Universidad Nacional del Centro, que desde hace más de una década impulsó la creación del polo informático. En Pinto y Chacabuco, las autoridades pensaban que el Ejecutivo municipal intentaba apropiarse del seno tecnológico a través de esta inversión en inmuebles.
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