Son 50 unidades que están en zonas rurales. La comuna aspira a adquirirlas y arreglarlas con dinero del IPV. El Concejo frena el proyecto y dice que la tasación es elevada. Un déficit de 1.500 casas.
Ahora, y con la idea de reducir el grave déficit habitacional que hay en el departamento, la comuna aspira a comprar esas casas y restaurarlas con dinero del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV).
Según explica el intendente, Sergio Salgado, "el proyecto está dirigido a contratistas y a empleados rurales que, de otro modo, no tienen posibilidad de acceder a una vivienda del IPV". Sin embargo, el expediente aún no ha sido aprobado por el Concejo Deliberante, que lo mantiene en comisión y que plantea revisar la tasación de las 50 casas.
"Las viviendas están en muy mal estado, en zonas cuya producción fue abandonada y no valen los 8,7 millones de pesos en los que fueron tasadas", explicó el concejal radical, José Becerra.
Las viviendas están distribuidas en dos terrenos. Uno de ellos, sobre la ruta 50 a unos 10 kilómetros al oeste de la villa cabecera, donde se levantan 26 de las casas y que incluye otras siete hectáreas donde hay unas canchas de fútbol. Las otras 24 casas están al norte de la villa cabecera, en calle Escudero.
El déficit de viviendas en Santa Rosa es de alrededor de 1.500 casas y, en este contexto, es que el Departamento Ejecutivo entiende que la compra de las casas abandonadas, hoy propiedad de la empresa Multicultivos SA, es una buena manera de ofrecer soluciones.
"Tiene que quedar en claro que, en esta compra, Santa Rosa no pone un peso: ni para adquirir las casas ni para restaurarlas. Es plata que pondrá el IPV con quien hemos elaborado un proyecto serio y que tiene el visto bueno del Tribunal de Cuentas", explicó Salgado y agregó: "Hace casi dos meses que el expediente está en el Concejo y no lo aprueban. Tienen toda la información e incluso vino el presidente del IPV (Omar Parisi) a explicarlo, pero nada".
Ante una consulta de Los Andes, el presidente del Concejo, Franco Ojeda, se negó a opinar sobre el asunto: "Estoy esperando información que hoy no tengo. En diez días te doy la nota", dijo Ojeda, aunque no quiso aclarar qué tipo de información es ésa que aún no tiene.
Quienes sí respondieron a las preguntas fueron los cuatro ediles del bloque radical: "Si todavía no se aprobó y sigue en comisión es porque estamos haciendo un trabajo serio. La operatoria es por 8,7 millones pero nosotros creemos que el valor de las casas y de los terrenos es de no más de cinco millones", explicó Daniel Dicarlantonio.
"Estamos esperando que el IPV mande su tasación sobre las casas, porque las que hay en el expediente son de empresas privadas. La gente tiene que entender que son terrenos alejados del pueblo, con casas en mal estado y agua que les llega desde una bodega. Más allá de que la comuna no podrá un peso, lo que decimos es que hay que evaluar bien el destino de ese dinero y no desperdiciarlo".
El bloque radical asegura que por esa plata tienen un proyecto para construir 50 viviendas y reparar otras 70 más. "También serían viviendas rurales pero a construir donde la gente tenga fuentes de trabajo y no en medio de terrenos que fueron abandonados".
Después de tantos años, a las casas les falta todo el sanitario, también les robaron el cableado, las puertas y ventanas, por lo que repararlas requiere de una inversión que ronda los $ 50.000 por vivienda.
Las casas más grandes tienen 97 metros cubiertos y hay otras de 73 metros. En doce de esas viviendas viven familias que no tienen dónde ir.
"A nadie se va a echar de ese lugar y la gente que ya está allí será adjudicataria. Éste es un plan para que el contratista tenga finalmente su casa, con planes de pago de $ 200 por mes y no es cierto que en esas zonas no hayan fincas y emprendimientos. Hay mucha gente que quisiera ocupar esas casas y la plata que pone el IPV no puede destinarse a otros planes. Ya hemos esperado demasiado y si el Concejo Deliberante no aprueba el proyecto, lo retiro y seguimos sin su colaboración", cerró Salgado.
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