Dijo que renunció a la Convención por no estar de acuerdo con la prórroga del mandato de Caselles.
Rago hacía ya cuatro mandatos que estaba al frente del máximo órgano partidario, dos como vicepresidente y dos como presidente.
Su gestión llegó hasta el lunes, cuando el oficialismo que encarna Caselles convocó a los convencionales en el Comité de Santa Lucía y aprobó por unanimidad una medida excepcional: prorrogar sin fecha el mandato de la presidenta y congelar las internas hasta nuevo aviso. Enterado de antemano de lo que iban a resolver, el bloquista renunció al cargo por escrito, adujo sólo razones personales y prefirió no hablar con los medios para dar más detalles de su alejamiento.
Ayer, finalmente, habló en Radio Sarmiento. Según Rago, “me voy muy preocupado por la decisión adoptada... la prórroga es por tiempo indeterminado y esto, desde el punto de vista de la salud institucional, es muy delicado”. Por otra parte, señaló que hay que respetar los plazos que impone la Carta Orgánica y afirmó que “no hay ningún motivo” para no llamar a internas.
Caselles quiso evitar el conflicto y aseguró que “voy a responder con todo lo que estamos haciendo por hacer crecer al Partido Bloquista”. La dirigente explicó que “no hay nada oculto” y que “la postergación de las internas es porque hace falta redactar una nueva Carta Orgánica que le dé más valor y participación a los departamentos, descentralizar el partido”. “Cuando esté lista, se va a llamar a elecciones como corresponde”, concluyó.
La medida de la conducción ya había despertado reacciones en la oposición interna. Primero fue Juan Domingo Bravo, quien no descartó ir a la Justicia. Después fue Enrique Conti, que le apuntó a la presidenta al decir que “se nota que no quiere unir”.
Por debajo de la nueva disputa en las filas bloquistas hay una mucho más profunda: la alianza con el PJ. Caselles y sus seguidores son los principales defensores del acuerdo con el giojismo y parece dispuesta a defenderlo para el año 2015, mientras que los opositores quieren ponerle fin a esa sociedad. Esta vez, Rago quedó más cerca de los segundos: “Yo creo que en las próximas elecciones podríamos tener mejores resultados si vamos solos”.
El paso al costado no sorprendió ni a propios ni extraños. Sucede que Rago ya había dejado traslucir diferencias con la forma de conducir de Caselles y mantenía buen diálogo con algunos opositores, cosa que en el oficialismo no cayó bien. Ayer no quiso decir si trabajará con los últimos, pero aclaró que no se irá del PB.

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