Algunas empresas realizaban bonificaciones a sus pasajeros, en función de un sistema manejado con GPS. Aquellas que no lo hacían presentaron su reclamo. Ayer se aprobó, por 16 votos a 8, un proyecto del concejal Rafael Morini (FPV) para que todos cobren lo mismo.
Una disputa entre empresas de taxis puso ayer al Concejo Deliberante al borde de un escándalo. La Cámara de Taxistas y el Centro de Propietarios de Taxis mantienen posturas diferentes respecto del cobro y las bonificaciones en la tarifa del servicio.
Los primeros, representados por Sergio Moreno, vienen utilizando un sistema de descuentos del 15%, a partir del uso del GPS, tecnología que les permite reducir los costos. En concreto, las compañías nucleadas en la Cámara pueden recibir las llamadas sin necesidad de operadores o bien disminuyendo sensiblemente la cantidad de los mismos.
El Centro de Propietarios, encabezado por Roberto de Barrenechea, sostiene que ese mecanismo resulta una competencia desleal. Por lo tanto, junto a casi 100 taxistas, reclamaron la sanción de una ordenanza que establezca una tarifa única.
La misma fue redactada por el concejal Rafael Morini (FPV), quien agregó a la norma varios puntos que pusieron en peligro su tratamiento. Por ejemplo, imponer la herencia indefinida de los legajos que otorga la comuna.
En principio, los bloques opositores se negaron al tratamiento integral del proyecto, aunque ante los cortes de calle y las presiones de parte de los taxistas, resolvieron aceptar la aprobación de una tarifa única. El resto de los puntos (también se incluye la creación de la figura de "pasajero frecuente") quedó para un posterior análisis.
La votación finalizó 16 a 8, con la oposición de Integración Ciudadana, UCR y FAP.

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