El titular del arzobispado de Gualeguaychú removió al cura párroco de Villa Paranacito, Jorge Pelay, sobre quien recaen acusaciones de abuso sexual. Fieles de diversas localidades defendieron al religioso desplazado.
Una vez más, y a muy pocos días de haber sido escenario de una insólita situación, la cabecera del departamento Islas del Ibicuy queda en el centro de una fuerte polémica que involucra ni más ni menos que al titular de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Jorge Lozano. ¿La causa? El también obispo de Gualeguaychú decidió desplazar de su lugar al cura párroco de Villa Paranacito, Jorge Pelay. El motivo serían las fuertes acusaciones –hasta el momento rumores- de abuso sexual que recaen sobre Pelay.
Hasta el momento no hubo una comunicación oficial del obispado de Gualeguaychú al respecto, pero la decisión ya causó reacciones. Según circuló a través de la red social Facebook, el domingo pasado “fieles de varias localidades entrerrianas” se congregaron en las puertas de la Catedral de Gualeguaychú “en desacuerdo con la drástica decisión de Monseñor Jorge Lozano". La crónica de la manifestación da cuenta de que tras finalizar la misa del domingo “vecinos de Villa Paranacito, Islas adentro, Ceibas, Gualeguaychú, Concepción del Uruguay y Villaguay” se presentaron con un petitorio y motivados por la decisión de Lozano que, consideran, se basó en “simples y burdos rumores, sin prueba alguna, que llegaron a sus oídos”.
Los críticos de Lozano defendieron a Pelay, afirmando que “hace dos años viene desempeñando una gran obra en dicha comunidad” y cuestionaron la determinación de “enviarlo a su casa por el término de un año aproximadamente, prohibiéndole ejercer como sacerdote, celebrar misas, permanecer en la localidad y otra serie de severas medidas”, que calificaron como “arbitrarias” e “inconsultas”.

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