Polémica por las multas fotográficas en Bella Vista: ¿prevención o recaudación?

Polémica por las multas fotográficas en Bella Vista: ¿prevención o recaudación?
En la Defensoría del Pueblo se multiplicaron las quejas de conductores que fueron multados por infracciones captadas por las cámaras del “semáforo inteligente” instalado en la ruta 157, en la intersección con el acceso a esa ciudad.
Desde hace tiempo, las quejas de los tucumanos por las polémicas multas fotográficas que labran algunos municipios comenzaron a multiplicarse en la Defensoría del Pueblo. La mayoría de las actas que se inician en el organismo son por denuncias de personas que fueron sancionadas por infracciones de tránsito detectadas en la ruta 157, a la altura de Bella Vista.

En ese municipio, que comanda el intendente peronista Luis Espeche, se instaló un controlador fotográfico en el “semáforo inteligente” ubicado en la intersección de esa carretera nacional y la entrada a dicha ciudad.

Con ese aparato, la Municipalidad, que suscribió un convenio con la Nación, sanciona y cobra onerosas multas a automovilistas que no respetan la luz roja en el semáforo, que circulan sin las luces bajas encendidas y que realizan sobrepasos de otros vehículos pese a que en ese sector está pintada una doble franja amarilla, debido a la proximidad de una curva y al hecho de que se trata de una intersección peligrosa. Las cámaras registran el momento exacto de la infracción y sacan nítidas fotografías de los vehículos y sus chapas patentes. Luego de ser procesadas, las "foto-multas" son enviadas al domicilio de los infractores informándoles sobre la trasgresión en la que incurrieron y el monto que deben pagar, bajo amenaza de sufrir una inhibición total para la realización de trámites relacionados con el tema vial, como la renovación de la licencia de conducir, por ejemplo.

¿Prevención o recaudación?

Hasta aquí, solamente se puede elogiar el hecho de que los infractores reciban las sanciones que corresponden. Sin embargo, cabe preguntarse si este tipo de medidas persiguen un fin preventivo o uno estrictamente recaudatorio.

En este sentido, en las inmediaciones del semáforo con cámaras ubicado en el acceso a Bella Vista no existe ningún tipo de señalización advirtiendo sobre la velocidad máxima permitida, sobre la existencia de una intersección, la cercanía a una zona urbanizada, ni mucho menos sobre el funcionamiento de un sistema de "foto-multas". Es decir, si lo que se pretende es prevenir accidentes de tránsito, evidentemente las autoridades de Bella Vista deberían incorporar también señalización en ese sector. De lo contrario, pareciera ser que los aparatos instalados por Espeche para "cazar" a los infractores de tránsito solamente sirven para recaudar (por circular sin la luz de posición encendida, por ejemplo, se aplica una multa cercana a los 800 pesos).

Esto quizás ayude a comprender por qué muchas de esas multas son recurridas por los automovilistas y terminan siendo dejadas sin efecto, mientas que el peligro por mala señalización sigue reinando en las rutas, en este caso la 157.

Es oportuno aclarar que las quejas de los automovilistas por este tipo de sistemas también se registran en otras provincias, como Santa Fe, Córdoba, Misiones, Entre Ríos y Buenos Aires.

Un problema sin solución

El problema de los accidentes de tránsito en nuestro país responde a una compleja problemática que involucra cuestiones culturales, políticas y económicas. Independientemente de ello, la causa directa más importante de los accidentes es, sin dudas, el generalizado incumplimiento de las normas de tránsito, el cual se ve favorecido por la escasez de controles. Esto último se debe, entre varias otras causas, a que los controles ejecutados directamente por inspectores de tránsito son costosos. La mayoría de los municipios opta por destinar a otros fines los recursos que se necesitarían para que funcione un cuerpo con suficiente cantidad de inspectores, con medios para llevar a cabo los operativos de control, para el buen funcionamiento de la justicia de faltas, expedición y cobro de infracciones, entre otros.

Con el propósito de enfrentar la problemática de los costos de control se desarrollaron equipos que detectan automáticamente las infracciones y generan una evidencia gráfica de las mismas, como por ejemplo los cinemómetros (instrumentos que miden velocidad, vulgarmente denominados "radares"); los controladores fotográficos de intersecciones semaforizadas; o los controladores de infracciones generales (luz baja encendida durante el día, adelantamiento indebido, incumplimiento de la señal de "Pare", etc.). Si bien esta forma de control es ampliamente utilizada en el mundo, desató severos cuestionamientos en nuestro país, muchos de los cuales fueron justificados. Es que la falta de reglamentos y controles técnicos adecuados, motivó que operen en el país aparatos con dudosa capacidad de asignar correctamente las infracciones, además de permitir la manipulación fraudulenta.

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