Polémica por el estado que presenta el Obispo Mercadillo

Polémica por el estado que presenta el Obispo Mercadillo
Empleados denuncian problemas de infraestructura en el edificio principal y que el oratorio permanece cerrado. Desde el municipio, responden que “nunca se había invertido tanto”.

La situación del Centro de Información y Exposiciones “Obispo Mercadillo” es complicada. Hay cuestionamientos con respecto a esta dependencia de la Municipalidad de Córdoba por sus problemas edilicios y de infraestructura, y porque está de­saprovechada para la realización de actividades culturales.

Según empleados, desde hace meses el lugar padece deterioros en distintos sectores que afectan su funcionamiento. Sin embargo, la directora de Turismo municipal, Analía Righetti, asegura que “ninguna gestión invirtió tanto en arreglos”.

El Obispo Mercadillo (calle Rosario de Santa Fe 39) tiene un oratorio que es monumento histórico e integra la nómina de bienes patrimoniales de la ciudad. Desde lo alto de este lugar se logra una vista panorámica espectacular de la plaza San Martín, el Cabildo y la Catedral. En la planta baja del oratorio (zaguán) funciona una oficina de promoción turística.

Pero la delegada del personal, Nora Rajevic, advierte que el balcón del oratorio permanece cerrado al público. “Debemos excusarnos con los turistas y decirles que no se puede visitar”, lamentó.

No obstante, Righetti replicó que el oratorio es parte de la visita guiada “Córdoba desde el balcón” y agregó: “Excepto en diciembre actual, se usa los domingos como visita guiada”.

En cuanto al edificio principal, Rajevic denunció que el aire acondicionado no funciona y el baño (usado por visitantes y personal municipal) se inunda porque hay cañerías rotas.

También apuntó que en el auditorio (para 120 personas) “el techo se llueve y moja la alfombra, además de haber asientos deteriorados”.

La delegada comentó que hay riesgos eléctricos en la oficina de la Subdirección. “Hay una gotera en una tapa de luz y cae agua; hubo que poner un balde en el piso”, reveló. Otro problema es la rotura de bombas cloacales y pluviales en la sala de máquinas: “Salen fuertes olores y hay ratas”, dijo Rajevic.

Según la delegada, el problema de infraestructura del Obispo Mercadillo es de vieja data. “Falta planificación, mantenimiento y orden para que funcione mejor”, criticó.

Réplica

Ante la oleada de denuncias, Righetti aseveró que los baños fueron reparados meses atrás. Acerca de las bombas cloacales y pluviales, precisó que “sólo una” se rompió “y fue reparada”, al tiempo que las demás “se cambiaron”.

Righetti entiende que ninguna administración municipal efectuó inversiones en el edificio. “Tenía un pésimo mantenimiento; nadie había puesto un peso durante años, pero la gestión mestrista sí ejecutó arreglos”, remarcó.

La directora de Turismo adelantó que el presupuesto municipal 2014 prevé la puesta en valor del auditorio del Obispo Mercadillo.

Desde hace un mes, los empleados del Obispo Mercadillo vienen realizando asambleas de dos horas por turno en reclamo de soluciones a las falencias y por mejores condiciones de trabajo, además de impulsar una campaña comunicativa con volantes y pasacalles para dar a conocer los reclamos.

“Son deplorables las condiciones laborales y edilicias en que nos encontramos”, cuestionó Rajevic.

El oratorio fue inaugurado el 27 de mayo de 1982. Se trata del resto arquitectónico de una vivienda colonial conocida como morada del fray Manuel Mercadillo, obispo de Tucumán entre 1698 y 1704. Se edificó en la segunda mitad del siglo XVIII en el solar que el prelado habitó hasta su muerte y en la década de 1940 se convirtió en Monumento Histórico.

“Lo que en la actualidad existe es el resto de otra edificación donde se observa un zaguán con un primer piso donde se destaca un balcón voladizo de hierro forjado”, indica una placa informativa en el sitio.

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