Autodenominados “La Barbarie”, un sector ultracatólico salió a pegar afiches en la ciudad en los que advierte, desde el anonimato, que saldrán a dar “combate” contra una todo aquello a lo que se califica como enemigo del nacionalismo y la religión. Califican a la homosexualidad como una “perversión” y como una “alteración” del orden natural. Odian la ideología marxista y la tildan de “apátrida”, “de odiar a Cristo” y de promover el aborto.
Tanto en sus panfletos como en su sitio digital la-barbarie.com.ar, esta aparente agrupación derechista autocalificada como “enraizada en la fe católica” se declara en lucha contra la homosexualidad, la bisexualidad y el travestismo, a los que consideran como “alteraciones del orden natural”. También se oponen a que territorio nacional sea enajenado o vendido a extranjeros, “en especial a empresas transnacionales”, según aclaran; a las drogas, “elemento de estupidización (sic) y muerte de los sectores juveniles” y a la cultura “light” que según La Barbarie es impuesta desde los medios de comunicación “que buscan la decadencia moral y espiritual de los jóvenes”.
Marxistas, liberales y gays, todos enemigos de “La Babarie”
En forma paralela, la secta cuasi fascista se declara enemiga de la ideología marxista, a la que califica de cómo “apátrida, de haber fracaso en todo el mundo y odiar a Cristo”.
Con odio, sostienen con que estas ideas de izquierda no hacen más que promover el internacionalismo y la “cultura de la muerte”: aborto, control de natalidad, además de “perversiones” como la homosexualidad, el lesbianismo y el travestismo.
“El Marxismo es el que trató de imponer en nuestro país y en Hispanoamérica gobiernos comunistas ateos recurriendo a guerrillas sangrientas, adiestradas y adoctrinadas en la isla–prisión de Cuba, que no les temblaba el pulso a la hora de matar inocentes”, manifiestan en su sitio web los conservadores.
Paradójicamente, así como rechazan a los marxistas, los ultracatólicos también se confiesan enemigos del liberalismo. Entienden que a través de éste se entrega el país al capital foráneo y a la usura internacional. “El liberalismo es el que empobrece a amplísimos sectores de la población argentina y el que subvenciona a empresas que privatizó”, añaden.
Por otra parte, sectores judíos tampoco son ajenos al rechazo de este grupo, que se inculca la defensa del territorio del país "apetecido por intereses extranjeros, como el sionismo internacional", agregaron.
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