Formosa logra destacarse en el ámbito deportivo nacional e internacional por el “Majestuoso Cincuentenario”, ponderado por visitantes y valorado por quienes habitan esta provincia.
El habitante que acostumbra pasar por los alrededores del “Cincuentenario” siente un orgullo íntimo al ver la majestuosa fachada tan elogiada y admirada por todo tipo de personas que llegan a nuestras tierras por diversas circunstancias.
Por dentro, el estadio cuenta con todo lo indispensable para el confort de los aficionados y la buena preparación de los atletas próximos a competir. Nada se ha descuidado. Todo se ha incorporado para el más alto nivel competitivo.
Sin embargo, se viene observando con notable puntualidad, la falta es estímulo por parte del público hacia nuestros deportistas.
Resulta lamentable que un orgullo provincial no cuente con la concurrencia necesaria las veces que un plantel local debe salir a competir en torneos nacionales, especialmente el básquetbol y el voleibol.
Los rivales deportivos que llegan a Formosa se sienten como locales las veces que deben salir al campo deportivo, por la falta de estímulo hacia nuestros atletas y eso cala muy hondo en el sentimiento de cada uno de ellos.
Un estadio “mudo” no tiene “alma” y más allá de que el formoseño pueda sentirse “exitista” a la hora de alentar a un determinado equipo,. Ha llegado la hora de demostrar al país que en Formosa se exteriorizan los sentimientos y una de las formas es apoyando permanentemente a todos los planteles que salen a defender los colores de Formosa..
Aquí en la capital formoseña las entradas para presenciar un determinado evento deportivo “se regalan” al público y pese a ello, causa tristeza la orfandad en que actúan los equipos.
Necesitamos con urgencia que el público vaya al “Cincuentenario” a manifestar su emoción y darle vida a un templo deportivo que espera la “sacudida” de su estructura para motivar a quienes gallardamente se ponen la camiseta de Formosa.

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