Pedradas y otros proyectiles que volaban desde recónditos lugares de la zona alta del barrio Pietrobelli es lo que debieron soportar efectivos policiales de la seccional Segunda y de Infantería en la tarde de ayer, quienes debieron solicitar a su vez refuerzos de otras comisarías para poder llevar adelante una diligencia judicial en una causa por abuso de armas que denunciara un vecino del sector.
Resultó ser que encontraron al imputado transgrediendo la resolución judicial y procedieron a su inmediata detención por declarárselo en rebeldía. Cuando lo trasladaban al móvil policial para llevarlo a la comisaría de Rivadavia y Viamonte, empezaron a aparecer varios individuos exaltados, amigos y familiares, para impedir la detención, motivando que actuara en consecuencia el Grupo de Infantería y utilizara las armas de postas de goma para producir el desbande. Pero llovían los proyectiles contra uniformados y móviles policiales y debieron entonces acudir refuerzos de otras dependencias policiales.
Primero a la comisaría, luego a su casa por decisión judicial
De la detención del sujeto informarían al agente fiscal de turno, Julio Argentino Puente, y también a la jueza penal de garantías que está de refuerzo, Margarita Pfister, quien pese a los antecedentes del imputado y que había transgredido una resolución judicial, no resolvió lo que el sano criterio de cualquier ciudadano reclamaría, la prisión preventiva, sino que resolvió que el mismo fuera regresado a su domicilio y siga cumpliendo el arresto en el mismo.
Vaya a saber qué es lo que hizo creer a la jueza que esta vez sí, el individuo irá a cumplir con lo dictaminado por la justicia, y no volverá a transgredirlo.
Lo cierto es que en este caso pareciera que tanto despliegue policial, tantos recursos tirados, tantos proyectiles recibidos, no fueron fundamentos ni razones para que la Justicia obre en consecuencia, tal como lo viene haciendo en otros casos que han sido de público conocimiento en los últimos tiempos, ajustándose al derecho y garantías del delincuente, no de quienes son sus víctimas y damnificados. ¿Será Justicia…?
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