Fue el miércoles por la noche en distintos operativos realizados en la zona oeste de la ciudad.
Uno de los episodios ocurrió alrededor de las 22.15 del miércoles, cuando un patrullero que circulaba por el barrio Gran Neuquén Sur, sector Atahualpa, sospechó de un grupo de personas y se acercó para identificarlos.
Según informó el subcomisario Humberto Gómez, de la Comisaría 16, ni bien advirtieron la presencia del móvil policial los sospechosos comenzaron a arrojar piedras y a correr. Los policías que realizan tareas de Seguridad iniciaron una persecución hasta lograr la demora de un joven, de 18 años.
Pero en el ataque un efectivo recibió un piedrazo en la rodilla y su compañero sufrió una lesión en su pie izquierdo tras pisar un clavo cuando perseguía a los agresores.
Los dos efectivos, cabo y agente, recibieron asistencia médica.
El joven demorado recuperó la libertad una vez que los policías lo notificaron de una causa por resistencia y atentado a la autoridad.
Minutos después, otro episodio similar se registró en la esquina de Lago Muster y Casimiro Gómez. El subcomisario Néstor Sambueza relató que efectivos de la Comisaría 18 patrullaban el lugar realizaron tareas de prevención, cuando cerca de las 22.30, un grupo de personas comenzó a arrojar piedras contra el móvil.
En ese instante, los efectivos se bajaron del vehículo para identificarlos, aunque los agresores no cesaron con la hostilidad, a tal punto que una de las piedras que arrojaron dio de lleno en el ojo izquierdo de un sargento.
Como el ataque no cesaba, y para evitar que la situación fuera aún más violenta, los uniformados decidieron retirarse del lugar, sin llegar a demorar a nadie.
Por la lesión que sufrió uno de ellos, tuvo que ser hospitalizado. Los médicos del Heller curaron su herida, que fue leve, y el efectivo volvió a su casa.
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