Los policías rechazaron los 50 pesos que ofreció el PE y mantienen la protesta

A través de los ministros de Economía y de Gobierno, el Ejecutivo ofreció elevar a de 1.950 pesos a 2.000 pesos la asignación de grado, contra los 3.500 pesos pretendidos por los agentes que participan de la revuelta. Hubo acuerdo respecto a la titularización de personal y al pago del seguro, pero no alcanzó para desactivar el conflicto.
El grave conflicto que protagonizan el Gobierno provincial y el personal policial parece ingresar en un camino sin retorno. Tras un tenso fin de semana, en el cual la sociedad estuvo desprotegida como consecuencia de la protesta que llevan adelante los uniformados, las partes se sentaron ayer a negociar, aunque no lograron alcanzar un acuerdo en materia salarial.

El PE, a través de los ministros de Economía, Jorge Jiménez, y de Gobierno, Edmundo Jiménez, ofreció un aumento de 50 pesos en la asignación de grado, elevándola de los 1.950 pesos que se habían acordado en abril último a 2.000 pesos. Esta es una cifra totalmente distante a los 3.500 pesos para la asignación de grado pretendidos por los policías, quienes rechazaron la propuesta por considerarla "una verdadera burla", según resumió un vocero del sector, quien solicitó mantener su nombre en reserva.

En consecuencia, los manifestantes resolvieron mantener las medidas de fuerza, que consisten en un piquete permanente al frente de la Jefatura de Policía, ubicada en calle Italia al 2.600, y un quite de colaboración en las comisarías, que funcionan con guardias mínimas, para atender solamente casos de extrema urgencia.

En la negociación entre las partes (hubo una audiencia preliminar, durante la mañana, y otra reunión, por la tarde) el Gobierno se comprometió a cumplir con lo acordado en abril para concretar en 30 días los nombramientos del personal transitorio a la planta permanente de la fuerza.

Además, el Ejecutivo aceptó, tal como plantearon los uniformados en su petitorio, acceder al pago del seguro para los policías por 24 horas, aclarando que la aplicación de la medida demorará unos días, en razón de que deberán realizarse trámites ante la Caja Popular de Ahorros. Sin embargo, al no haber encontrado una respuesta concreta respecto al reclamo salarial, los policías disidentes resolvieron sostener las medidas, a la espera de una nueva reunión con el Gobierno, que se pautó para este mediodía.

Con respecto a los rumores sobre una posible apertura de sumarios contra los agentes que participan de la revuelta, un vocero de los amotinados indicó que las autoridades se comprometieron a no adoptar represalias sumariales ni judiciales. "Nosotros tenemos la garantía de los ministros que nos hablaron en nombre del gobernador", dijo.

"No hay más plata"

Mientras los policías mantienen firme su reclamo salarial, el gobernador José Alperovich dijo ayer, en su habitual contacto matinal con la prensa, que su decisión es apostar "al diálogo" con el sector. Sin embargo, advirtió que "más aumento de sueldo no puede haber. Hemos arreglado hace 20 días con la Cúpula Policial y si hubo alguna equivocación en la planilla estamos dispuestos a revisarla todo lo que sea necesario y también queremos dialogar. Pero también tiene que haber un orden porque sino no puede ser que hace 20 días se haya arreglado todo y hoy volvamos otra vez a con lo mismo", dijo.

Respecto a las medidas que llevan adelante los uniformados, Alperovich admitió que "el tema es preocupante. No se puede haber arreglado hace 25 días un acta firmada y hoy vuelvan otra vez a desconocer esta acta", se quejó.

Cuando se le preguntó si tiene previsto solicitar refuerzos de Gendarmería Nacional para garantizar la seguridad en la provincia, Alperovich advirtió: "Vamos hacer todas las cosas que sean necesarias. Yo apuesto al diálogo, lo que quiero es llevar tranquilidad a toda la Fuerza Policial que el acta se va a cumplir. Puede haber habido alguna equivocación estamos dispuestos a subsanarla", insistió.

Comentá la nota