La administración de José Alperovich sufrió ayer una de las protestas salariales más tensas desde que llegó al poder, en 2003. En un hecho sin precedentes y de extrema gravedad institucional, un grupo de policías protestó en dependencias de la fuerza, mientras sus familiares, junto a otros agentes, cortaron el tránsito y quemaron cubiertas en calle Italia al 2.500, al frente de la Jefatura, para reclamar una mejora en el haber básico.
El reclamo se inició por la mañana, cuando un grupo de agentes ingresó a la oficina del jefe de Policía, Hugo Sánchez, para solicitar una audiencia a los fines de analizar el aumento. El planteo derivó en una discusión y minutos después se produjeron incidentes, que terminaron con la detención del agente cesanteado Marcelo Vogler, quien desde hace tiempo viene pugnando por organizar un gremio que represente a los agentes del orden, algo que está totalmente prohibido por ley, por tratarse los policías de funcionarios públicos.
La detención de Vogler generó la reacción del grupo que impulsó el reclamo salarial y de sus familiares, quienes inmediatamente cortaron el tránsito en las puertas de la Jefatura de Policía, donde permanecieron durante toda la jornada y seguían hasta el cierre de nuestra edición.
En representación de los agentes rebeldes, el abogado César Nieva presentó un recurso ante la fiscal Teresita Marnero solicitando que un juez de garantía resuelva la situación de Vogler y disponga su liberación, y denunciando a la Cúpula Policial por abuso de autoridad.
Durante la tarde, la Plana Mayor de la Policía se reunió con Sánchez para buscar una salida y se analizó la posibilidad de mantener una audiencia con una comisión reducida que represente a los efectivos que participaban del reclamo. Sin embargo, la reunión no se concretó, aparentemente, debido a que los manifestantes se negaban a que la audiencia se realice en el interior de la Jefatura, por temor a sufrir represalias y quedar detenidos.
La versión oficial
Sánchez, durante una conferencia de prensa brindada a las 22.00, indicó que todo se originó por una información errónea impulsada por un civil que ya no pertenece a la Fuerza Policial ya que fue cesanteado oportunamente, en clara alusión a Vogler.
"El Poder Ejecutivo siempre bregó por el bienestar de los integrantes de esta fuerza dado que valora y resalta que es un trabajo que presenta riesgos. En 2010 cuando otorgó a los empleados estatales un incremento del 17 por ciento a los policías les concedió un 19 por ciento. Ahora, en la actualidad, logramos conseguir un aumento de un 30 por ciento", precisó Sánchez.
Entre otras cosas, el funcionario sostuvo que, "hoy en la Policía existen muchos más medios que en años anteriores. Hace muy poco pusimos al servicio de la población diez motocicletas, diez camionetas, chalecos antibalas y hay 30 motocicletas más listas para ser repartidas en las distintas comisarías", detalló. "Desde el Gobierno recibimos un permanente apoyo a la institución que consta de 8 mil hombres. Se hicieron cambios fundamentales en el área de Policía Científica y buscamos desde luego mejoras de manera constante", agregó.
Sobre la solución al conflicto Sánchez sostuvo: "Estoy abierto al diálogo pero hasta el momento no hay un interlocutor entre los que realizan la protesta".
Finalmente, Sánchez aseguró que no va a adoptar "ninguna sanción" contra los uniformados que participan de la protesta y dijo estar a la espera de que "depongan su actitud".
Trascendió que la protesta había sido convocada desde la noche anterior, a través de mensajes de texto y mediante comunicación entre los agentes a través de sus equipos de radio, incitando a un "acuartelamiento" para lograr que los reclamos sean escuchados.
Por su parte, el subjefe de Policía, Nicolás Barrera, defendió en diálogo con EL SIGLO el aumento otorgado a los agentes del orden. "Es la mejor solución salarial de nuestra gestión", aseguró y precisó que "se ha otorgado 510 pesos de aumento para un agente; 802 pesos para un sargento y 985 para un rango de subcomisario, lo que habla a las claras de lo importante que fue nuestra gestión en el rubro salarial".
Por otro lado, sostuvo que "están abiertos todos los canales de diálogo para solucionar los problemas planteados" y aclaró que nos se concretó una reunión con los manifestantes "porque no tienen representantes para el diálogo y nosotros no podemos salir a la calle a dialogar con ellos", concluyó.

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