El adjetivo que hace un par de años instaló el programa “Duro de domar”, y que gran parte de la sociedad reprodujo con humor cuando le tocó ser testigo de descalificaciones personales o bromas subidas de tono, bien puede utilizarse para graficar lo dicho ayer por Adriana Pugliesso, presidente del Foro Municipal de Seguridad, sobre el trabajo de la Policía juninense.
Molesta, “con bronca” por las constantes roturas de los patrulleros, sucesión coronada por el choque frontal de un móvil contra una vivienda hace dos semanas, la funcionaria mostró una acidez hasta ahora desconocida en ella y largó: “Habría que darles un sulky, pero que lo maneje el caballo”.
También se sumó al cuestionamiento que formuló la semana pasada Osvaldo Giapor, presidente de la comisión de Seguimiento de la Tasa de Seguridad, sobre los agentes a cargo de mirar las imágenes que proyectan las cámaras instaladas en el centro de la ciudad para prevenir delitos. “Pasé en varias ocasiones y la mayoría de las veces pude ver que los monitores estaban solos, no había nadie frente a las pantallas. Quiero creer que no todo el personal actuará de la misma manera”, aseveró (Ver recuadro).
Sulkys por patrulleros
Las titular del foro reveló que en los últimos días se decidió recortarle la provisión de combustible a los 26 móviles policiales que recorren las calles de Junín, medida que por muchos puede ser discutida pero que a su criterio está más justificada que ninguna otra.
“Por una cuestión de gastos, se achicó en diez litros diarios la gasolina destinada a los patrulleros. Si lo multiplicamos por la cantidad de vehículos, son 260 litros diarios y si se calcula a proyección mensual, es mucho”, afirmó, aunque sostuvo que con la cantidad que se les empezó a dotar “les alcanza”.
“No todo el mundo patrulla las 24 horas. Es una buena medida para evitar que no se gasten en otro tipo de viajes y traslados”, agregó, en un comentario más cercano a una denuncia que a una sugerencia irónica.
Pero por si quedaban dudas de que en su calificación de la labor policial la nota roza el aplazo, aseguró que “si fuera por mí les cortaría el suministro del combustible, el pago de los arreglos y destinaría esa plata a cosas que no nos van a frustrar como el hecho de ver que nadie cuida nada”.
“Da bronca saber que se invierte en reparaciones para que cada comisaría tenga sus patrulleros en condiciones y verlos que se van cayendo a pedazos. Hay móviles que se fundieron porque no les pusieron agua. Ayer (por el lunes) yo caminaba por General Paz y venía uno con el zócalo por el piso, los días que llueven andan con nylon en las ventanas. Estos muchachos –por los agentes- se suben hasta que el auto anda y cuando no anda más, ahí lo dejan”, dijo Pugliesso.
Tras citar como ejemplo al móvil que hace quince días se estrelló contra una casa y agregar que ese coche “no sirve más”, hizo referencia a una frase que decía su abuelo cuando ella y sus hermanos eran chicos y rompían las bicicletas: “A estos hay que darles un sulky, pero que maneje el caballo”.
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