Ambos iban en el patrullero con Claudio Salas, el sospechoso de matar al joven Brian Hernández.
Ambos se presentaron ante el juez Marcelo Muñoz y el fiscal Germán Martín el viernes por la tarde, y en parte respaldaron la estrategia de la defensa que pretende demostrar que el policía habría actuado en legítima defensa.
“Los dos dejaron en claro que alcanzaron a ver un caño, similar al de un revólver, en el interior del auto y que les apuntaba”, dijo ayer a La Mañana de Neuquén el abogado Nahuel Urra, uno de los defensores de Salas junto a Gustavo Lucero.
De acuerdo a la descripción que hicieron, la mujer iba en la parte trasera del patrullero y el otro efectivo como chofer, ambos del lado izquierdo. Salas estaba a la derecha, como acompañante, adelante. Sin embargo, al ver la coupé Renault Fuego en la que circulaba Brian con sus amigos, los tres uniformados quedaron en la misma línea, del lado izquierdo del patrullero, ya que Salas bajó y caminó hacia la punta delantera del móvil. La coupé circulaba en sentido contrario a ellos.
Una de las preguntas que surge es cómo hicieron los policías para –supuestamente– ver un arma que les apuntaba desde el interior del auto cuando era de noche, estaba oscuro y además el rodado tiene vidrios polarizados.
En principio, la explicación que dieron fue que la copué les pasó a un distancia muy corta, de unos dos metros aproximadamente, lo que les habría permitido verla.
A esto se suma que el polarizado del lado izquierdo de la coupé es más suave que el de la luneta, por donde entró la bala que mató a Brian.
El fogonazo
Los dos uniformados afirmaron además que no existió un fogonazo adentro del auto en el que iban los jóvenes.
Según la versión de Salas, él vio que le apuntaban con un arma, luego vio el fogonazo y por eso decidió disparar en defensa de su compañera.
En rigor, la Policía halló un arma calibre 22 largo en la parte trasera de la coupé, pero estaba descargada y se supone que no funcionaba.
El abogado defensor confirmó además que el único de los tres policías que sacó el arma fue Salas.
Fuentes judiciales revelaron que a pesar de ver que les apuntaban, y si bien fue el primero –en teoría– en detectar esta situación, Salas nunca gritó para advertir a su compañera del riesgo potencial.
Ayer declararon dos de los adolescentes que iban junto a Brian. Entre otros aspectos, dijeron que habían bebido alcohol, pero que ninguno estaba ebrio.
Además revelaron que la luneta la rompió uno de los jóvenes que iba en la parte trasera para poder salir, y que fue Salas quien terminó de sacarla para ayudar a sacar a Brian que estaba herido.
Comentá la nota