El hecho que causa estupor e indignación, ameritó una exhaustiva investigación a fin de corroborarlo tras conocerse la versión. Así, este medio pudo establecer que en los casos de los policías Miguel Angel Caro, Alfredo Aníbal Leguizamón y José Luis Duarte, quienes fueron condenados por la justicia de Chubut por dos hechos de homicidio agravado y homicidio simple, aun se encuentran revistando en las filas policiales.
Era de esperar que en estos casos donde los delitos son gravísimos, ya que son homicidios, la Jefatura policial hubiera obrado en consecuencia exonerando a los condenados de la fuerza, consideraron algunas fuentes consultadas. Pero esto nunca ocurrió.
Cobran sueldo, presentismo y riesgo profesional
Como si todo esto fuera poco, también se pudo confirmar que estos policías no solo siguen cobrando sus sueldos, dos de ellos estando aun detenidos -son Caro y Duarte- sino que además cobran “presentismo y riesgo profesional” en los tres casos antes mencionados. Si bien las causas son de vieja data, lo cierto es que la Policía jamás los separó de sus cargos y en algunos casos ni siquiera hizo un sumario interno.
Así ocurrió con Alfredo Leguizamón que había sido condenado por el homicidio de Juan José Gramajo a 13 años y luego se le bajó la condena a 6 años. Cumplido este plazo, la gran parte del mismo con condena condicional, Leguizamón se presentó en la Jefatura y pidió que se le asigne servicio, es decir ser reincorporado a las filas policiales ya que nunca se le efectuó un sumario interno y por este delito de homicidio por el que la justicia lo condenó, la Policía nunca lo sancionó. Así las cosas fue nuevamente restituido a las filas y actualmente se encuentra prestando servicio en una unidad especial en Rawson.
Separado del cargo trabaja en una empresa y aún cobra sueldo como policía
Estos tres casos mencionados no son los únicos en los que la Jefatura evidencia serias falencias a la hora de calificar y controlar a su personal. Otra circunstancia también irrisoria es la que vive el oficial Montecinos que fue oportunamente junto con varios uniformados más, separado del cargo en medio de la investigación por la desaparición de Iván Torres. Este oficial nunca dejó de percibir su sueldo, en el que uno de los ítems es presentismo y el otro riesgo profesional, a pesar de que hace ya mucho tiempo que presta servicios en una empresa de recolección de residuos.
Al respecto, cabe mencionar que no hace mucho, un comisario local que debía firmar un recibo de sueldo de uno de estos “policías”, se negó a hacerlo y si bien no fue sancionado aun por esto, la cosa no cayó bien en el seno de la Jefatura.
Comentá la nota