Policías de alto rango habrían reclutado menores para orgías

Policías de alto rango habrían reclutado menores para orgías

A nueve meses del relevo de dos oficiales de alto rango de la Policía de Misiones por el escándalo de las orgías del hotel del casino obereño, las autoridades de la fuerza concluyeron la instrucción del sumario administrativo con la declaración del jefe de la Unidad Regional II, comisario mayor Selso Gazano.

También aportó su testimonio una sobrina del comisario general Jorge Munaretto, jefe de la Policía de Misiones, quien cumple funciones en la división de Servicio Adicionales de la UR II y habría aportado pruebas sustanciales.

Según fuentes del caso consultadas por El Territorio, en el expediente habría argumentos suficientes para sancionar a los dos oficiales superiores que desde marzo pasado se hallan en situación de disponibilidad por su presunta participación en fiestas sexuales con menores de edad.

Al respecto, trascendió que los citados reclutaban jovencitas en el interior de la provincia, como Aristóbulo del Valle y Leandro N. Alem, ya que eran asiduos clientes de las casas de juego de la localidad de Oberá. A dicha conclusión habrían arribado los investigadores de Asuntos Internos de la Policía tras recepcionar una serie de testimonios y analizar filmaciones que corroborarían las sospechas.

En consecuencia, se estima que antes de fin de año la Jefatura decida alguna sanción concreta respecto de la situación de ambos comisarios que fueron relevados de sus cargos y puestos en disponibilidad.

“La decisión de apartarlos fue muy acertada porque se trata de dos oficiales con antecedentes, cuestionados por diferentes motivos y uno de ellos hasta con causas penales elevadas o para ser elevadas a juicio. Eran un pésimo ejemplo para los subalternos y lo del casino fue la gota que colmó el vaso. La Policía está en una instancia de depuración y cuestiones como estas no se pueden tolerar porque afectan internamente y dan una pésima imagen hacia la sociedad”, consideró un alto jefe de la fuerza.

Negocios parelelos 

En el marco del sumario interno fue citado el comisario inspector Luis Omar Esteche, jefe del Servicio Adicional, cuyo testimonio habría coincidido con el de la propia sobrina del jefe de la Policía.

Ocurre que más allá de escándalo sexual y sus posibles implicancias judiciales, se sospecha que los comisarios realizaban trabajos de custodia de manera informal, sin autorización de la fuerza, lo que constituye una grave falta al reglamento interno.

Esta presunción habría quedado corroborada con el hecho de que recién en marzo pasado la empresa contrató personal policial uniformado para las tareas de seguridad en el lugar. Precisamente, el nexo entre las partes habría sido uno de los comisarios implicados, quien incluso figuró como “supervisor” del personal.

Desde la Jefatura consideraron que existen “antecedentes documentados” que avalan el pase a disponibilidad de ambos oficiales superiores.

“Se trata del comisario mayor Héctor Daniel Cabaña y el comisario inspector Miguel Ángel Espíndola, cuyas situaciones internas han sido resueltas por Jefatura de Policía en forma preventiva, en el marco de las investigaciones administrativas que se realizan para determinar su grado de responsabilidad en los hechos que son de dominio público y en virtud de los antecedentes documentados”, precisaron a través de un comunicado oficial.

Los comisarios, en tanto, ya realizaron sus respectivos descargos ante la Jefatura de la Policía y continúan en situación de disponibilidad, por lo que perciben el 80 por ciento de sus sueldos.

 

Sexo y descontrol

Empleados del hotel del casino habrían comprometido la situación de los dos comisarios, ya que declararon que ambos eran asiduos concurrentes del citado establecimiento.

“Aportaron detalles sobre la presencia de los policías en el casino, sobre los chinos que se alojaban en el hotel y varias menores que solían concurrir. Confirmaron que se hacían fiestas y graficaron el estado en que quedaban las habitaciones, muchas veces con sangre en los colchones”, indicó una fuente.

En la investigación administrativa llevada adelante por la Jefatura de la Policía una menor declaró “conocer del casino” a los comisarios apartados de la fuerza.

Se trata de la hija de un sargento que cumple funciones en la órbita de la Unidad Regional II de esta localidad. La menor tiene 16 años. El descontrol era tal, que luego de las fiestas sexuales las habitaciones no se podían utilizar por varios días debido a la mugre y el olor a cigarrillos. “Después de limpiar la habitación, había que dejar las ventanas abiertas y el aire prendido por el tufo que había”, detallaron.

Y agregaron: “Se intentaba mantenerlos siempre en el mismo piso, aunque en la última quincena de febrero el hotel se llenó y no se pudo. Siempre tenían habitación senior en el piso 7, pero luego se los mantuvo en el piso 6”.

Las grabaciones de las cámaras de seguridad habrían corroborado la presencia de menores durante una fiesta sexual que se realizó a principios de año en la piscina de la terraza del hotel del casino de la localidad de Oberá.

Comentá la nota