El policía que ultimó al penitenciario, está cada vez más complicado

El policía que ultimó al penitenciario, está cada vez más complicado
Una declaración de un testigo clave se suma a tres testimonios más que lo incriminan. Resta que preste testimonio su ex mujer.

Tras fusilar al suboficial penitenciario Lucas Ibáñez de 14 disparos, el policía Antolín Cerda le habría dicho: “La cagué, amigo, la cagué”, a un testigo que lo llamó por teléfono en forma posterior al hecho ocurrido el pasado 27/6, antes que la Policía lo detenga.

La información se filtró en consecuencia de la declaración testimonial que ofreció el testigo y amigo del imputado en la causa penal abierta tras el asesinato del policía Ibáñez, que trabajaba en la Unidad 11.

En base a lo que testimonió, el efectivo detenido lo llamó por teléfono y le expresó: “La cagué, amigo, la cagué”, como unas diez veces. También confirmó que el acusado se había separado de su ex mujer, pero seguían en contacto por el hijo menor de edad que tienen en común y que Cerda intentaba recomponer la relación, aunque sabía que su ex mujer ya estaba saliendo con otra persona.

Además declararon los dos primeros efectivos que llegaron a la escena del crimen y el taxista que trasladó a Cerda hasta la calle Fotheringham al 600, donde asesinó a Ibáñez. Ayer iba a declarar la ex mujer del detenido y al final no lo hizo debido a contingencias climáticas que al parecer se lo impedían, según lo que manifestó a la Justicia.

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