Siguen las largas horas de espera para los vecinos de la ciudad que quieren cargar combustible. Los ánimos están exacerbados, provocando situaciones violentas en algunas estaciones de servicio, lo que obligó a contar con la permanencia de la Policía en el lugar. Amenazan a YPF con aplicar la ley 20680 que impone, además de severas multas, pena de prisión a quién “desviare el abastecimiento normal y habitual de una zona a otra sin causa justificada”.
Tras largas horas de espera que deben padecer los vecinos de la Zona Norte para lograr cargar combustibles comenzaron a originarse situaciones de exaltación e histeria contra los playeros y también entre quienes aguardan en filas. La Policía custodia los sectores. YPF no da respuestas y sólo se limita a abastecer a las mineras.
Mientras en el puerto de Comodoro Rivadavia los buques no pueden descargar combustibles porque los tanques de almacenamiento permanecen repletos, las localidades de Las Heras, Pico Truncado y Caleta Olivia sufren la escasez de combustible por parte de YPF, lo que para muchos es un “castigo” impuesto por la operadora que intenta presionar al Gobierno por el bloqueo que mantienen los trabajadores docentes en los yacimientos.
Hace ya nueve días que las estaciones de servicio de YPF no tienen una gota de naftas y son las tres estaciones de la firma Petrobras en Caleta Olivia las que deben dar respuesta a la demanda de toda la población. Esto mientras los camiones de la operadora YPF transitan por la ciudad rumbo al Sur del país y la planta de Río Gallegos permanece con su capacidad a pleno.
En el puerto de Comodoro Rivadavia, los buques no pueden efectuar las tareas de descarga ya que los tanques de almacenamiento permanecen repletos y no se distribuye a las localidades del norte santacruceño; fuentes consultadas por el portal vocesyapuntes.com indicaron que poseen más de 10.000 metros cúbicos de gasoil, 5.000 de Súper, 1.000 de Premium y 1.000 de JP.
Ajenos a esta situación los vecinos aguardan extensas horas y en diversas oportunidades les ocurre que se termina antes de llegar al ansiado surtidor. Y si bien la gran mayoría muestra cierta resignación, también se registraron situaciones de exaltación e histeria, lo que ocasionó la intervención de la Policía.
Anteanoche en la estación de servicio ubicada en el centro se vivieron momentos de máxima tensión, cuando se originaron peleas entres quienes aguardaban e incluso amenazaron con arrancar los surtidores, por lo que fue necesaria la presencia de la Policía para calmar los crispados ánimos.
Intimaciones
Mientras desde el Instituto de Energía se aseguró que ya cursaron intimación a YPF y amenazan con aplicarle la ley de desabastecimiento, el intendente Fernando Cotillo sostuvo que no hay razones para que YPF no distribuya el combustible en la Zona Norte, porque los tanques de almacenamiento de los mismos están colmados.
Para Cotillo es “un castigo sobre algo que no tenemos nada que ver” y agregó “si es por el conflicto docente, es una falta de respeto total esa decisión”.
“Debe haber responsabilidad tanto de los sectores de la producción petrolera por el tema de desabastecimiento” sostuvo el jefe comunal y agregó que YPF sacó un comunicado días atrás en el que asegura que no abastece la Zona Norte por el conflicto que se está viviendo, “me parece que esto es una presión y acto de coacción, repudiable de toda manera, hace una semana que no tenemos combustible y en Tres Cerros, a 200 Km de mi pueblo, había un camión de YPF descargando” señaló.
Todo el peso de la ley
También el diputado provincial Rubén Contreras sostuvo que desde el Ejecutivo provincial y, desde su banca, “agotaremos todos los medios para que vuelva la normalidad en el abastecimiento de combustibles en la zona norte, o pediremos a la Nación que caiga todo el peso de la Ley 20.680”.
El legislador mostró preocupación por la insólita escasez de combustible –desde hace más de una semana- en las estaciones de servicio en las ciudades de la zona norte de Santa Cruz, lo que, sumado a los conflictos gremiales y de desocupados, “está creando una situación de caos mayor”.
“Haremos culpable de todo lo que pueda ocurrir de ahora en más a YPF por la falta de naftas. Ruego a Dios que no ocurra nada grave como que una ambulancia de algún hospital se quede sin combustible en medio de una emergencia. Si ello ocurriera, los médicos, pacientes o familiares de damnificados estarían en todo su derecho en accionar judicialmente por el desabastecimiento contra la operadora. Es más, ya recibí expresiones de algunos facultativos sobre esto”, mencionó el legislador justicialista.
De todas formas, Contreras informó que, el jueves, el Instituto de Energía de Santa Cruz (IESC) intimó a YPF –que posee planta almacenadora y sede de distribución en Comodoro- a que normalice la distribución de las naftas en Caleta, Deseado, Perito Moreno, Las Heras, Koluel Kayke y Pico Truncado. “Y el viernes, el Instituto ya le envió una carta documento a YPF”, especificó.
Prisión
Contreras dijo que en estas horas está haciendo todos los contactos posibles con representantes de la principal operadora en Santa Cruz, pero aún así, expresó que “la ley 20680, cuyo artículo 4, inciso “g”, menciona que serán penalizadas aquellas empresas que ‘desviaren el abastecimiento normal y habitual de una zona a otra sin causa justificada’. Por eso, llamo a la reflexión a YPF a que vuelva a enviar combustibles a la región”.
El legislador realizó esas declaraciones al regresar de Río Gallegos en automóvil a su ciudad, Caleta Olivia. Además de los innumerables llamados de sus vecinos caletenses por esta circunstancia, al diputado le generó aún más “disgusto, el hecho de haber visto que los camiones de combustibles de YPF estaban descargando en una estación de San Julián y otro iba a ir a Gallegos, y que habían pasado de largo toda la zona norte que padece estragos económicos por todo esto”.
“Pido que esto se solucione urgentemente. Además de médicos del Hospital Zonal, recibí inquietudes de grupos de empresarios que están semi-paralizados por la falta de nafta. Hay lucro cesante en los que trabajan con taxis, remixes, los que llevan gente en los servicios petroleros, los transportistas de cargas, y todos los particulares que necesitan traslados urgentes”, enumeró.
Contreras recordó la vigencia de la Ley 20680 de Abastecimiento “que fue reglamentada en 1974, en la presidencia del General Perón para castigar a las empresas que incurrían en métodos de presión política afectando a comunidades enteras. Esto podría estar cometiendo YPF en la zona norte santacruceña, en represalia por que los docentes están cortando los caminos de ingresos al yacimiento Los Perales”.
Por otro lado, la Ley de Abastecimiento dice que castigará a quienes creen intermediaciones innecesarias, desvíen el abastecimiento normal. Los castigos para esa infracción van desde clausura y arresto por 90 días, con secuestro de las mercaderías hasta inhabilitación especial de uno a cinco años para ejercer el comercio y la función pública. En casos de extrema gravedad, el arresto puede cambiarse por prisión de seis meses a cuatro años”.

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