Secuestraron más de 200 motos durante la última semana, tanto en la Capital como en las principales zonas turísticas de la provincia. Personal de la Policía Vial busca evitar accidentes y frenar el avance de los motoarrebatadores. El galpón está desbordado.
La nueva ola de rodados retenidos es consecuencia del “Operativo Verano de Concientización y Prevención”, diagramado por los jefes de la fuerza, los comisarios Dante Bustamante y Mario Rojas. El programa comenzó a implementarse a principios de enero y se extenderá hasta que finalicen las vacaciones. “Tiene dos objetivos: concientizar a los conductores sobre los cuidados que deben tener para evitar accidentes; y prevenir el accionar de los motoarrebatadores”, explicó el comisario Juan Ramón Santucho, jefe interino de la Policía Vial.
El operativo abarca tanto a la Capital como a las localidades de mayor afluencia turística (Raco, El Cadillal, San Pedro de Colalao, El Mollar y Tafí del Valle, entre otras). Unos 200 uniformados están afectados a la tarea de realizar controles vehiculares. “Algunos se realizan en puestos fijos las 24 horas, y otros son sorpresivos”, agregó Santucho.
Las infracciones
La gran mayoría de los infractores -continuó el comisario- son los motociclistas. A ellos se les exige el uso de casco y que no circulen más de dos personas en el mismo rodado, además de la documentación correspondiente.
En cuanto a los vehículos de cuatro ruedas, los uniformados controlan que se haya realizado la Verificación Técnica Vehicular (VTV), que las licencias para conducir no estén vencidas, que los ocupantes de los rodados lleven abrochados el cinturón de seguridad y que no viajen personas en las cajas de las camionetas.
Cada vez que la Policía descubre una de estas infracciones se retiene el vehículo. “Después el dueño tendrá que ir a la Dirección de Transporte para que se le fije una multa, pagarla y presentarse en la Policía Vial con la orden de liberación para que se le devuelva el rodado”, puntualizó Santucho.
El comisario también se refirió a un hecho que suele observarse con mayor frecuencia en la zona de los valles: los jóvenes se desplazan en cuatriciclos. En ese sentido, recordó que está prohibida la circulación de esos vehículos en zonas urbanas y en las rutas nacionales y provinciales. “Hay municipios que expiden el carnet de manejo autorizando el uso de motos y cuatriciclos, pero estos últimos sólo pueden utilizarse en determinados circuitos de lugares de veraneo o caminos privados”, aclaró el jefe interino de la Policía Vial. Remarcó, asimismo, que el personal de la fuerza tiene la facultad de retener de manera preventiva los cuatriciclos que no cumplan con esta exigencia.
Según argumentó Santucho, los controles son estrictos porque es necesario reducir el índice de accidentes. LA GACETA publicó ayer que el año pasado hubo 20 muertes más que en 2012 por accidentes de tránsito en Tucumán, según la Asociación Civil “Luchemos por la Vida”.
Reducir el delito
Otro de los pilares sobre los que se asienta este operativo tiene que ver con la disminución del delito. Teniendo en cuenta que el motoarrebato es una de las modalidades más frecuentes en Tucumán, la Policía se propuso seguir de cerca a las motocicletas.
“En la Capital comenzamos con las jurisdicciones de las seccionales 2ª y 10ª, que son dos zonas donde suele haber muchos arrebatos”, afirmó el comisario Santucho. Sólo durante la mañana de ayer, secuestraron 15 motocicletas en los alrededores de barrio Sur. El comisario comentó que a veces los uniformados se encuentran con algunas sorpresas durante los operativos, como motos robadas o que habían sido utilizadas para cometer algún delito.
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