Diario UNO de Santa Fe dialogó con el oficial César Zanella, ahora convertido en partero, y con la mamá del bebé, Rosalía Beatriz Valenzuela, de 24 años. Éste es su sexto hijo y pesa 3,900 kilogramos
El suceso ocurrió cuando un hombre salió a pedir ayuda en el barrio San Agustín II; los policías asistieron a una parturienta y ayudaron a nacer a un bebé varón.
Diálogo con Diario UNO
El oficial subayudante César Zanella mantuvo un extenso diálogo con Diario UNO de Santa Fe, sobre la particular situación en la que tuvo que actuar y que, si bien llevaba guantes quirúrgicos para emergencias de este tipo, jamás se le cruzó por la cabeza que podía ocurrirle y menos en esta particular situación, que es la primera en sus 15 años de carrera policial.
—¿Puede usted contarnos cómo fueron las circunstancias que rodearon a este suceso que lo convirtieron de oficial de policía en inesperado partero?
—Sí claro, eran las 3.30 de la madrugada,y mi compañero y yo estábamos patrullando el sector noroeste de la ciudad de Santa Fe, en el barrio San Agustín II, cuando vimos a un vecino haciéndonos señas con desesperación; nos aproximamos y nos dijo que su mujer estaba con trabajos de parto, que necesitaba que nosotros lo ayudemos.
—¿O sea, ustedes no tuvieron tiempo para pensar en el suceso, sino que la ayuda era en ese momento?
—Sí, yo alcancé a llamar de urgencia por la frecuencia radioeléctrica al 911 policial, y notifiqué que nos abocábamos a un parto de emergencia, e inmediatamente ingresamos a la finca junto con mi compañero, el cabo Juan Gómez, y dialogamos con la parturienta que nos dijo que ella estaba haciendo trabajos de parto desde hacía 20 minutos y que se sentía muy mal, así que nos dispusimos a que el bebé nazca en cualquier momento; es más, yo busqué los guantes de látex en el bolsillo del pantalón de fajina del uniforme, y me predispuse para tratar de resolver favorablemente la situación. Y la verdad es que encomendé a Dios para que todo salga bien.
—¿Y entonces que pasó?
—Bueno, finalmente, nació el bebé, y ahí tuvimos una segunda sorpresa, ya que el padre del menor José Alejandro Monzón, de 43 años, estaba completamente emocionado; la mamá del bebé Rosalía Beatriz Valenzuela, de 24, también; su madre que es la abuela del bebé y a nosotros nos pasó lo mismo, y le preguntamos cómo se iba a llamar y ella nos dijo: Carlos Monzón. En ese momento nos dimos cuenta de que no sólo habíamos vivido una experiencia única –y yo les puedo asegurar que de esto no me voy a olvidar por el resto de mi vida–,sino que además el bebé se llamaría como el boxeador santafesino, Carlos Monzón.
—¿Una ambulancia lo trasladó al hospital Iturraspe de Santa Fe?
—Sí, una ambulancia trasladó a la mamá y al bebé hasta la Sala de Ginecología y Obstetricia del hospital Iturraspe de Santa Fe, adonde los médicos y enfermeras se encargaron de pesar a Carlos, que tiene 3,900 kilogramos y revelaron que se encuentra en muy buen estado de salud y muy bien cuidado, y permanecerá en observación. Rosalía, la mamá de Carlos, reveló que éste es su sexto hijo, y que
los otros son Jorge Antonio, de 9 años; Alejandro, de 8; María Alejandra,de 7; Milagros, de 5 y Ana Rosalía, de solo 2. Ahora son tres varones y tres mujeres.
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