Se trata de una investigación que involucra a otro agente neuquino y a varias personas que integrarían una banda en la región.
Gómez habría integrado una banda que tenía ramificaciones en La Pampa y el conurbano bonaerense. Frente a las sospechas de que filtraba información policial, fue apartado de Toxicomanía.
De acuerdo a la investigación que llevó adelante el Juzgado Federal Nº 2 de Neuquén, el cabecilla del grupo delictivo era Diego Díaz, quien estaba alojado en la Unidad Penal Nº 4 de La Pampa.
Escuchas telefónicas y posteriores allanamientos permitieron comprobar la presunta participación de Gómez en la banda que lideraría Díaz. En este marco, fue procesado.
En Neuquén capital, uno de los lugares utilizados como “pantalla” para vender estupefacientes era una verdulería de calle Antártida Argentina, según se especificó en la instrucción.
Las tareas investigativas permitieron comprobar que Gómez mantenía un diálogo telefónico permanente con la esposa de Díaz, Lucía Coronado. En una de las charlas, de acuerdo al fallo, la mujer contó a su marido que el policía quería mejorar su imagen tras su alejamiento de Toxicomanía. “Sabés lo que le pidió a V. (una amiga de Coronado)…de viste donde trabajan mujeres…le averigüe por alguien o sea esas cosas así porque ahora tiene que sumar puntos sí o sí porque si no dice que está todo mal”, recalcó la imputada en una conversación por teléfono.
Luego y a pesar de su traslado a otro departamento, Gómez habría continuado colaborando con la banda. Esta situación se describió en el fallo de la Justicia: “Pese a haber sido removido de la División Toxicomanías siguió brindando información a la organización, al extremo que prometió hablar con alguien de su confianza para que le siguiera proveyendo datos de interés”.
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