La Policía y el municipio salen a la caza de organizadores de fiestas clandestinas

La Policía y el municipio salen a la caza de organizadores de fiestas clandestinas
La batalla por la erradicación de las fiestas clandestinas se trasladará este fin de semana a algunos barrios de la zona norte y sur de la ciudad, debido a que la Policía de la provincia tendría confirmados varios eventos que se realizarían en un marco de ilegalidad, donde además se promueve la venta y consumo de alcohol en menores de edad.
En esta oportunidad, un equipo conformado por agentes de la División Prevención y Protección contra el Alcoholismo, Regional 1 y 2 e inspectores de Calidad de Vida de la comuna capitalina tendría identificadas al menos tres de estas reuniones y, según lo dispuesto, en las mismas se pondrá en marcha por primera vez el nuevo procedimiento de secuestro y desalojo de estas fiestas.

Precisamente para delinear los operativos e informar sobre esta nueva modalidad de trabajo, el juez de Faltas municipal, Dr. Marcelo Agüero llevó a cabo ayer una reunión con personal de ambas dependencias.

En tal sentido, Elbio Ytúrrez responsable de la División policial que trabaja en la lucha contra el alcoholismo expresó: “Sabemos de algunas reuniones que se estarían organizando en la zona sur y norte de la ciudad, e incluso en lugares donde ya se han realizado controles”.

Cabe recordar, que los agentes trabajan a lo largo de la semana recabando información útil para desbaratar este tipo de eventos no autorizados y que ponen en riesgo la vida de cientos de jóvenes.

Actuaciones

Estos días serían determinantes para aplicar las nuevas disposiciones previstas para evitar estas fiestas. En tal sentido, Ytúrrez subrayó: “De acuerdo con la resolución firmada por el Dr. Agüero, se nos faculta para proceder al secuestro de los equipos de sonido, bebidas alcohólicas y todo medio que haya sido utilizado para la realización de esa fiesta clandestina. Esto también incluye motovehículos y automóviles”.

En caso de que no se concrete el secuestro, se labraría un acta de intimidación bajo apercibimiento al organizador, informándole que dichos elementos deberán permanecer en ese domicilio hasta que una autoridad competente (juez en lo Criminal) dicte el traslado. Nuevamente, en caso de negativa, el rebelde se vería involucrado en una causa penal por incumplimiento de una orden judicial.

Así lo explicó Ytúrrez, quien además se mostró optimista por la modalidad que tiene como objetivo erradicar a mediano plazo esta forma de diversión que pone en riesgo a la juventud.

“A los padres siempre les recordamos que estas fiestas son peligrosas, mucho más si estamos hablando de menores de edad que ingresan y consumen alcohol hasta llegar a un grado de inconsciencia que les impide saber lo que hacen y que se convierten en protagonistas de incidentes dentro y fuera de la vivienda”, destacó el uniformado quien pidió a los tutores conocer a qué lugares se dirigen sus hijos para proteger su salud.

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