“La Policía Local está llamada a ser la primera fuerza de seguridad de la ciudad”

“La Policía Local está llamada a ser la primera fuerza de seguridad de la ciudad”

De la “exigente” formación en la Escuela Vucetich a los primeros operativos por las calles de Mar del Plata y Batán. A solas con “el Retrato…”, el Secretario de Seguridad Municipal Fernando Telpuk trazó un primer balance más que positivo y destacó el trato para con los vecinos.

Su currículum y la necesidad de tener al frente de la Policía Local un hombre de valía, fue clave para que allá por diciembre del 2014, Fernando Telpuk fuese presentado como la “mejor propuesta” para comandar los hilos de la nueva fuerza de seguridad. Función que empezó a cumplir en febrero de este año y que, por la salida de Rodolfo “Manino” Iriart, le valió otro desafío: convertirse en Secretario de Seguridad Municipal a partir de agosto pasado.

Excomisionado de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y responsable de la investigación, detención, traslado y alojamiento del Jefe de la Policía de la provincia de Santa Fe, comisario general Hugo Tognolli (implicado en una causa por narcotráfico en 2012), entre otros pergaminos que hablan por sí solos.

Ahora, con un cargo cargado de responsabilidad, que le depara no menos de 12, 14 o 16 horas diarias de trabajo. “A las 7 ya estoy en la calle y, si tengo suerte, a las 23 termina mi día, si es que no tengo algún operativo o algo que demande mi presencia. Pero no me importa, estoy cómodo en lo que hago. Convencido de lo que hago”, cuenta antes de estrechar la mano y retirarse a un operativo policial. Antes, media hora de charla a solas con “el Retrato…

-¿Qué balance hace de las primeras dos veces de la Policía Local en la calle?

-Estoy contento porque nosotros, en un principio, nos propusimos sacar una policía diferente. Veníamos con el modelo de algunas policías locales que estaban trabajando en la provincia e hicimos un seguimiento de lo que estaba pasando en otras localidades. Y nos planteamos sacar una policía con otra impronta. Porque creemos que Mar del Plata tiene particularidades que requería una policía con otra fisionomía.

-¿Cuáles son esos detalles?

-Esencialmente nos parece que los efectivos tienen que tener una gran identificación con los barrios. Eso se trabajó mucho en la etapa de formación de los oficiales. Tratando de marcar esas facetas, el resultado, a juzgar por lo que recibimos, lo estamos logrando. Los vecinos están sorprendidos por cosas tan simples como que los policías los saluden. Parece banal, pero tiene que ver con un vínculo que estaba roto. Nos propusimos volver a darle el sentido de funcionario público, que no sea nada más la persona a la que se recurre ante un delito. No tiene que haber un delito para que los vecinos puedan recurrir a la policía. Son cosas básicas pero que estaban carentes. Hay un gesto de cariño desde el funcionario hasta el vecino que no se estaba dando y eso lo quisimos recuperar. Por eso somos la única policía que opera desde las Sociedades de Fomento. No vamos a repetir el modelo de las comisarías. Nosotros creemos que en las Sociedades de Fomento hay una visión más realista de lo que sucede en los barrios y nos han recibido con los brazos abiertos. Esto es una forma distinta de trabajar. Otras fuerza son lo están haciendo y esto se trata de marcarlo.

-¿Cómo han sido los primeros días en cuanto a operativos?

-En estas dos semanas hemos tenido alrededor de 20 detenciones por distintos motivos y en distintos barrios. Hemos tenido una coordinación perfecta con la fuerza policial. No hemos tenido objeción con los fueros. Lo que hacemos es hacer un control de calidad semanal para ver cómo fuimos resolviendo las cosas y, en base a eso, abrimos un taller y tratamos de enriquecer las experiencias. Eso lo hacemos desde la Escuela Municipal de Seguridad. Nunca termina el entrenamiento físico. A través de Deporte Mar del Plata, tienen que ir a nadar, correr y hacer prácticas de tiro. La capacitación tiene que ser continua.

-¿Cómo determinan la cuadrícula de los barrios?

-Tenemos distintas etapas. En una primera, tiene que ver con un conocimiento de la geografía y en esa estamos ahora. En la medida de lo posible, respetamos la voluntad de los policías. Entendemos que es mejor prestar servicio donde cada uno quiere, con horarios cortos, de ocho horas. Hoy estamos en el formato diurno. A partir del egreso del otro turno, cubriremos más turnos.

-¿Cómo fueron recibidos por las otras fuerzas?

-Nosotros mandamos grupos para que interactúen con ellos. Nos interesa el doble comando y ellos los vieron muy bien porque participan de un proceso de la Policía Local. No hay un tema de competencia ni de celos territoriales. Todas las semanas nos sentamos autoridades municipales, provinciales y nacionales a trabajar por el bien común.

-¿Bajó el delito? ¿Tienen estadísticas?

-No. Para tener rigor científico necesitamos por lo menos tres semanas de actividad. El control de calidad lo recibimos de los vecinos cuando salimos a caminar. Es el control más fiel. Y el otro control es la demanda que tenemos de algunos barrios adonde aún no hemos llegado. Nos están pidiendo y les estamos explicando que esto es progresivo. Estamos teniendo una buena aceptación. Estamos generando empatía, y esto se logra con la confianza.

EL 62% DE LOS NUEVOS EFECTIVOS SON MUJERES

-¿Qué les llamó la atención de las personas que ingresaron a la fuerza?

-Tenemos una amalgama de vocaciones y sentimientos muy interesante. Variedad en cuanto a recurso humano, a experiencias, a capacidad intelectual. Pero lo que predomina es el deseo de servir al otro. Hay una vocación de servicio. Tenemos muchos voluntarios que quieren venir a ayudar, por ejemplo, en el tema de violencia de género.

-¿Cuántos policías tienen ahora?

-644 en dos turnos. Tenemos dos turnos de 300 oficiales. Tenemos un segundo egreso que se hará efectivo la primera semana de febrero: en esa fecha pondremos en la calle a otros 250 efectivos.

-¿Qué proporción de hombres y mujeres hay?

-El 62% son mujeres. No esperábamos esto, pero lo vemos como un signo de fortaleza. La mujer está equiparando al hombre. El aporte de la mujer a la seguridad tiene mucha importancia. Sobre todo para este tipo de policía, que tiene una sensibilidad especial. La mujer que ha pasado por trabajos anteriores, cuando llega a un trabajo donde es reconocida, tiene más dedicación que el hombre, es más cuidadosa. Es más difícil de corromper. Los invito a pensar cuántas veces una mujer pidió una coima y cuántas veces las pidió un hombre.

Telpuk, renglón seguido, contextualizó su respuesta al afirmar que “en la etapa de formación hay dos áreas: defensa personal y tiro. Son dos áreas vinculadas tradicionalmente a lo varonil. Nosotros, en ambas áreas, tuvimos instructoras mujeres. La verdad es que desafío a cualquiera a enfrentarlas. Son mujeres con mucha capacidad. Logramos juntar una serie de elementos superadores”.

-¿Cómo es el nivel intelectual de la policía?

-Una cosa particular de esta Policía Local es que fue la única que tomó examen de ingreso: se inscribieron 5.700 personas. El examen y el proceso formativo fue duro y exigente, por eso digo y reafirmo que tenemos gente preparada. Hay abogados, arquitectos… Tiene que ver con la vocación de servicio. Tenemos gente que siempre quiso ser policía y se siente identificada con este tipo de fuerza. Hay un nivel de compromiso fenomenal.

“CREO EN LO QUE HAGO”

-¿Qué reflexión le merecen los comentarios negativos acerca de la policía? Arroyo, por ejemplo, considera que deben extenderse los cursos para que no anden armados por la calle…

-Nosotros, cuando arrancamos con el proceso de formación, teníamos un cupo. Y dijimos que no íbamos a sacar a la calle a nadie que no estuviera en condiciones de portar un arma. Egresaron los que estaban en condiciones. La Escuela Vucetich es muy exigente. Se podrá discutir la duración del curso. Nosotros garantizamos la continuidad de la formación. Pero lo que piensen las nuevas fuerzas políticas no me quita el sueño.

Telpuk, de paso, dejó en claro que “me incorporé a este trabajo porque me pareció muy serio. Nunca me dediqué a la política. Siempre fui técnico en lo mío y estaba retirado. Yo quise ver el proyecto, lo que pensaban, para ver si encajaba en mi línea de pensamiento. Ahí vi que había una serie de cosas que se daban, que no eran aisladas. Era un proyecto serio y así lo tomé. Creo en lo que hago” para luego regresar a su anterior respuesta y agregar que “si alguien considera que hay otra forma de llevar adelante la seguridad, que lo plantee. No encontré otras propuestas consistentes. Por parte del candidato Arroyo se trataba de darle armas a playeros y guardavidas. Este proyecto me pareció superior.

-¿Qué futuro le ve a la Policía Local?

-La Policía Local, si se mantiene un proyecto serio y sólido y se sigue una estrategia, está llamada a ser la primera fuerza de la ciudad. Me imagino un comando de patrullas, equipo táctico. En tres años, la Policía Local puede lograr esto. Nosotros queremos proponer un concepto de despliegue dinámico: llevar el recurso policial adonde el delito nos marque que tenemos que estar. Entonces, como es imposible hacer una ocupación completa todo el día, hacemos despliegues por sectores, en algunos lugares tenemos que estar en forma permanente. Y después tenemos los despliegues móviles. Son grupos de diez hombres que llevamos a diferentes lugares, cubrimos colegios, salidas de bancos, etc. Eso nos permite generar un panorama difícil de leer por quienes se dedican al delito. Y eso es lo que hacemos. Ponemos hombres en distintos barrios para romper la rutina. Eso lo hacemos a través del Centro de Redes Municipales Estratégicos de Delito y escuchando al vecino. El centro puede anunciar solamente lo denunciado. Entonces hay barrios que están siendo asolados pero no tienen denuncias. Nosotros instamos a que lo hagan a través del 911. Porque queda grabado y es una demanda que podemos analizar. Corresponde hacer la denuncia, pero si no se animan, pueden llamar por teléfono.

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