El fallecido disparó antes a dos efectivos del cuerpo. El equipo de la operación está recibiendo ayuda psicológica.
La intervención policial tuvo lugar a primera hora de la mañana cuando un grupo de agentes, entre 15 y 20, intentaron arrestar a un hombre de 59 años por causas que aún no se hicieron públicas. El sujeto, con posibles desequilibrios mentales, comenzó a tirotear indiscriminadamente en la madrugada desde su casa con un fusil de caza. El sospechoso disparó contra los policías y estos, después de lanzar gases lacrimógenos al interior de la casa, irrumpieron a la fuerza.
Una vez descartada la vía de la negociación, los agentes respondieron a las balas del hombre de 59 años. Los disparos del individuo alcanzaron el casco de un efectivo policial y el chaleco especial de otro. Tras esto, las fuerzas de seguridad respondieron abatiendo al sujeto que murió posteriormente en el hospital por las heridas provocadas.
"La policía lamenta este incidente y enviamos nuestras condolencias a la familia", ha dicho el jefe policial en declaraciones a la prensa. Las autoridades han abierto una investigación para esclarecer la conducta de ambas partes. Las fuerzas especiales que participaron en el caso precisan de atención psicológica.
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