El confeso asesino de Braian Hernández declaró ayer ante la Sala Penal del TSJ durante una audiencia de ampliación de argumentos. Pidió la excarcelación para poder ayudar a su familia.
Aseguró que nunca tuvo la idea de fugarse ni de hacer nada contrario a lo que ordene la Justicia.
“Soy una persona dedicada al trabajo y a mi familia, tengo cuatro hijos y nadie lamenta más que yo lo que pasó. Mi vida no es la de un delincuente sino la de un trabajador”, añadió.
Salas se dirigió a los jueces con esas palabras al término de una audiencia solicitada por la defensa para ampliar los argumentos por los cuales impugnan el fallo de la Cámara de Apelaciones, que procesó y ordenó la detención del policía.
Atrás del efectivo estaba su mujer, que lo abrazó por la espalda y lo besó en la cara. Cuando una custodia se lo llevaba esposado, sus familiares y allegados gritaron “fuerza Claudio, sos una buena persona”.
Hubo aplausos y gritos en apoyo al efectivo, además de una fuerte presencia policial en el edificio de la calle Alberdi.
Nahuel Urra y Gustavo Lucero, los abogados defensores del policía imputado, reclamaron su libertad, por cuanto no hay peligro de fuga ni riesgo de que pueda entorpecer la investigación.
Entre sus argumentos recordaron que estuvo 45 días libre antes de que fuera detenido, durante ese lapso permaneció en la ciudad y si se fue de su casa del barrio CoViCir -Cooperativa de Viviendas del Círculo Policial- fue hasta que un grupo de personas se la quemó.
Agregaron que a pesar del proceso en su contra, sigue siendo policía, no tiene antecedentes condenatorios penales -aunque sí una causa penal abierta en instrucción- y siempre se puso a disposición de la Justicia.
Subrayaron que “toda la vida vivió en Neuquén” y es el “único sostén de su familia”.
Sus hijos son menores de edad y su esposa sufre una enfermedad irreversible que le provoca un deterioro progresivo. Ayer fue visible.
“¿En qué podría incidir Claudio si estuviera en libertad?”, preguntaron los defensores al tribunal. “De qué manera podría entorpecer la investigación sobre testimonios que ya fueron reproducidos tres y cuatro veces?”, reiteraron.
Para la defensa no existe tal riesgo ya que la prueba ya fue producida, y dijo que confía en que el TSJ se ajuste a derecho y sea un “observador fiel de las garantías constitucionales”.
Sostuvo que la escena del hecho fue debidamente resguardada, en presencia del fiscal; y que si Salas estuvo presente no fue para contaminar el lugar sino para asistir al adolescente lesionado.
El disparo que ejecutó con su arma reglamentaria impactó en la nunca de Braian Hernández, luego de atravesar la luneta del Renault Coupé Fuego en la que viajaba el menor junto a otros adolescentes, por la calle Casimiro Gómez, el pasado 19 de diciembre.
“Claudio fue quien le dio auxilio; y ese es el fundamento que hoy nos juega en contra”, reparó Urra.
Recordó, además, que la prisión preventiva se debe aplicar de manera excepcional y que “todos somos iguales ante la ley”.
La fiscalía, por su parte, consideró inadmisible el planteo de la defensa y acercó sus argumentos por escrito. La querella tampoco asistió ya que sería volver a reiterar su posición en acuerdo con lo resuelto por la Cámara.
“Encierro injustificado”
“Es injustificado el encierro de Salas. Violenta normas constitucionales”, dijo Lucero, quien agregó: “Si la Cámara tuviera un criterio permanente no hay arbitrariedad, pero en le caso de Salas esto no ocurre”.
Junto a Urra impugnaron la resolución de la Cámara de Apelaciones -que lo procesó con prisión preventiva- por ofrecer un “análisis parcial y aislado de los elementos probatorios”.
Consideraron que el fallo es “injusto” y vulnera “el debido proceso y el derecho de defensa”. Para la defensa, la Cámara “asume potestades de un juez de primera instancia, en contra de sus precedentes” al procesar y ordenar la detención del policía, y trabar un embargo sobre sus bienes, sin haber sido solicitado.
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