Rastros de ADN e n una botella de jugo de naranja y un video de vigilancia de un hombre rezando en un centro comercial llevaron al arresto de un joven acusado de apuñalar a un soldado francés que patrullaba una zona muy concurrida en las afueras de París, informaron ayer las autoridades francesas.
El ataque se produjo el sábado pasado, días después de que un soldado británico fuera asesinado en Londres a plena luz del día, aumentando los temores de posibles ataques similares. Francia también ha estado en alerta de mayor seguridad desde su intervención militar en enero en Mali para expulsar a los radicales islámicos.
El soldado francés se está recuperando de sus heridas y recibió el alta del hospital. “El sospechoso fue grabado rezando en una esquina de un concurrido centro comercial 10 minutos antes de que atacara al soldado el sábado en el distrito de La Défense”, explicó ayer el fiscal francés Francois Molins, poco después del arresto del supuesto agresor.
El sospechoso es francés, tiene 22 años y fue identificado sólo por su nombre de pila, Alexandre.
Compró el jugo y la navaja utilizada en el ataque una hora antes del incidente, dijo Molins a la prensa.
“La intención de matar es evidente. El sospechoso no dudó en apuñalar varias veces con una agresividad impresionante”, dijo Molins, quien informó que el acusado fue arrestado ayer en las afueras de París en la casa de un amigo que no fue implicado.
“El sospechoso confesó implícitamente cuando dijo a la policía: ‘Sé por qué están aquí’”, dijo Molins a la prensa. “La naturaleza del ataque, el hecho de que ocurrió tres días después del ataque de Londres y la oración que ofreció poco antes del ataque nos hacen creer que actuó en nombre de su ideología religiosa y que su deseo era atacar a alguien que representa al Estado’’, concluyó.
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