“La Policía ensucia y calumnia a las víctimas de trata de personas”

Susana Trimarco (madre de Marita Verón) cuestionó en duros términos el accionar policial llevado a cabo para resolver los delitos de reclutamiento sexual que se concretan en la provincia. Acusó al Jefe de la Fuerza de "soberbio" y que "minimiza" los hechos. Denunció connivencia. Exigió al Gobierno depurar las instituciones.
"Argentina es un país de origen, tránsito y destino de hombres, mujeres y niños víctimas de la trata de personas con fines específicos de prostitución y trabajo forzoso". Esa fue la conclusión a la que arribó un informe (que fue un adelanto de EL SIGLO en la edición del pasado lunes) elaborado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos donde se consignan las características en torno a este flagelo delictivo que se ha instaurado en la sociedad, y carcome los derechos de seguridad ciudadana.

Una de las abanderadas en Tucumán en la lucha contra esta tipología de sometimiento humano, se potencia en la figura de Susana Trimarco, madre de María de los Ángeles Verón (Marita), quien, el próximo 3 de abril, cumplirá nueve años de haber sido secuestrada a manos de una red mafiosa dedicada a la comercialización internacional de mujeres con fines sexuales.

"Me toma con mucha preocupación esta información. Como argentina, me duele que mi país sea nombrado por todo el mundo a raíz del tránsito perverso de trata de personas y me desespera aún más que nuestras autoridades no tengan un verdadero compromiso para investigar y esclarecer estos lamentables sucesos", señaló a este medio, Trimarco, al ser consultada sobre los aspectos que se detallaron en el documento aludido.

Molestia patente con la Policía

De acuerdo a lo planteado por la cartera que comanda Hillary Clinton, el Gobierno nacional "no cumple totalmente con los estándares mínimos para eliminar la trata de personas", además especifica que la cantidad total de condenas para los responsables de cometer este delito fue baja comparada con la cantidad de víctimas identificadas. Asimismo objeta que los hogares-refugios para brindar contención a las víctimas aún siguen siendo inadecuados y sentencia la investigación que "la presunta complicidad con los tratantes por parte de funcionarios del gobierno impidió iniciativas más abarcadoras contra la trata de personas".

En relación a este último concepto, Trimarco fue muy tajante con sus apreciaciones en torno a la calificación que realizó para referirse a la relación que mantiene desde su Fundación tanto con los poderes públicos y las fuerzas de seguridad abocadas a la investigación de los casos de explotación sexual. Incluso, puso en duda la idoneidad demostrada por los integrantes de tales organismos.

"La gran deuda que tenemos en la materia es por parte de los gobiernos provinciales, cuando en realidad lo que necesitamos es el compromiso de cada gobernante", adujo, al tiempo de asegurar que pese a las denuncias radicadas en la Unidad Policial Especial "División Trata de Personas" (creada durante2007 en Tucumán) la respuesta obtenida posee condicionamientos de toda índole.

"Qué remediamos solamente con poseer la dependencia si no podemos contar con gente confiable dentro de ella, porque han cambiado todo, son personas que no son profesionalizadas, no tienen experiencia en este tipo de delitos. De las 22 personas que allí se desempeñan sólo cuatro están especializadas en la materia, sin embargo parece que en su labor se encuentran congelados porque hasta el momento no se han visto avances al respecto", precisó.

Sin embargo, lejos de menguar en sus críticas, Trimarco cargó fuertemente contra el Jefe de Policía de Tucumán, comisario Hugo Sánchez, al señalar que con él "siempre tenemos cambios de palabras y roces porque minimiza los hechos. Lo único que ha hecho es salir a desmerecer mis palabras cuando yo hago el reclamo. Dice que aquí no existe la trata de personas, no existe la droga. Sánchez no hace nada, si una madre va y le dice algo o denuncia, no tiene porqué tratar con soberbia porque él está pagado por todos los tucumanos", indicó visiblemente molesta.

También exigió estar "cara a cara" con Pablo Barrionuevo (Jefe de la División Trata) para que explicite el número de causas que se han investigado como así también la cantidad de detenidos por la comisión de este delito. "Lo único que hacen desde la Policía es ensuciar a las víctimas. Las tratan de putitas, atorrantitas, que se fueron porque quisieron. Ellos, antes de hablar, tienen que buscarla, encontrarla y traerla, y recién allí deben calificar la causa de acuerdo a lo que dice la víctima y no venir a calumniarla y publicarla en los diarios como lo hacen. Porqué no publican a los atorrantes proxenetas para prevenirse y no caer en la trampa de los delincuentes", siguió.

Presunta connivencia

Este contexto de discordias entre víctimas y sus familiares con parte de las fuerzas del orden motivó que se corte la relación entre ambas partes (el trabajo lo realizan en cooperación con Gendarmería Nacional) en el seguimiento de las causas abiertas, donde influyeron además dos razones. Por un lado, de acuerdo a lo señalado por Susana Trimarco, desde la propia policía, al momento que familiares radican una denuncia sobre trata, "ellos le dicen que no vengan a nuestra Fundación, nos desconocen como institución" se quejó. Además, denunció que la pasividad de los estamentos policiales se debe a que "están prendidos por dinero y venden la información, avisan cuando se realizan los allanamientos y de esa forma no hay procedimientos positivos".

Referido a ello, también realizó cuestionamientos a las esferas municipales porque serían los encargados de habilitar los prostíbulos que existen en la Capital, locales que no se encuentran habilitados para su funcionamiento, "pero los disfrazan como bares, whiskerías, boliches, y así las autoridades no hacen nada ante las denuncias. Aquí todos se lavan las manos", aseguró.

Descripto el panorama por parte de Trimarco, solicitó que se apliquen políticas públicas serias para desarticular a este tipo de bandas y de esa forma rescatar a las víctimas.

Cuando se le requirió su postura respecto al desenvolvimiento por parte de la Administración provincial en pos de brindar lineamientos resolutivos para esta temática, Trimarco fue muy precisa: "Le pido al gobernador que cambie la seguridad de la provincia, que es un área donde las cosas se están haciendo mal. Esto lo digo, no en contra del gobierno, sino para que se tomen decisiones para el bien de la gestión. Que no quieran tapar con una mano el sol porque así no se puede seguir viviendo. Cómo puede ser que yo sepa dónde están los prostíbulos, dónde venden la droga, a qué lugares las trasladan a las chicas y la policía no sabe, estamos todos locos", destacó irritada.

Mala información

Concerniente a ello, adujo que una de las causas por las que no se adoptarían medidas para el combate de este flagelo, es la falta de información con la que cuenta el gobernador José Alperovich debido al planteamiento que recibiría por parte de su entorno. "A mi modo de pensar, tal vez puedo estar siendo inocente, a él le informan mal las cosas. La falla está en sus funcionarios, que no le dicen la verdad de las cosas que están pasando en la provincia. Al Gobernador le falta tomar cartas en el asunto en torno al accionar de la policía y de la seguridad en general, poner mano dura y cambiar a mucha gente que tiene adentro que le está mintiendo y haciendo podrir a muchos otros buenos policías que en realidad cuidan a los ciudadanos".

Es por ello que bregó por instrumentar medidas internas en la "División Trata de Personas" con el objeto de que "estén los policías que tengan que estar y que se los especialice, capacite y se los profesionalice en la temática. Que no se los cambie cuando un buen policía quiere hacer las cosas bien, lo que enoja a las cúpulas porque ese policía no se prende y no se convierte en recaudador del jefe. Eso se tiene que terminar, para ello tiene que haber una decisión política, porque si no va a seguir la joda, prostitución y droga en esta provincia".

Continuando con la premisa puesta en el respeto para con las víctimas y su óptima protección, la madre de Marita Verón reclamó el cese de destratos llevados a cabo por quienes deben bregar por el bienestar, la seguridad e integridad física de la población, puesto la existencia de prejuicios ante las denominadas "esclavas sexuales". "Esto no puede ser, basta de maltratar. Funcionarios de la Casa de Gobierno decían que mi hija era una 'putita', y si lo hubiera sido no tienen ningún derecho de hacerla desaparecer de la faz de la tierra, a ningún ser humano, ni putita, putito, ni travesti, niña, mujer, no tienen derecho a desaparecer. Todos tienen derecho a la vida y a elegir con quién uno quiere estar. Si quiero estar con este hombre es porque quiero pero no que me vengas a secuestrar, encerrarme, drogarme, pegarme, exigirme", postuló Trimarco.

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