En el marco de las investigaciones que llevó adelante el personal de la Seccional Primera, en conjunto con los investigadores de la División Delitos Complejos por un robo ocurrido el 29 de agosto en una vivienda sita en calle Salta al 800, las investigaciones llegaron a su fin ayer luego que la letrada a cargo de la causa librara tres órdenes de allanamientos en casas del barrio Belgrano.
Los investigadores y efectivos de la comisaría concurrieron a una vivienda sita en calle Frondizi al 900 e ingresaron con dos testigos, quienes supervisaron cada detalle y elemento que la policía hallaba en la morada.
En tanto otra comisión concurrió a una casa sita en calle Deán Funes al 1800 y otra a Hernán Cortez al 900, también con testigos, y dieron inicio a los operativos.
Resultados
Tras dos horas de búsqueda los resultados fueron positivos, en virtud que el personal logró encontrar la mayoría de los elementos que fueron robados en la vivienda de Hernán Cortez y Frondizi. Entre los objetos se encontraban accesorios perteneciente al tatuador.
Pero además se halló en el patio de la casa de Hernán Cortez tres motos, de las cuales los propietarios no supieron acreditar como suyas, motivo por el cual también fueron secuestradas.
Demorados
Fuentes consultadas por este medio informaron que de estas dos últimas casas fueron trasladados un total de nueve sujetos, sólo uno de ellos es mayor, el resto son menores entre 14 y 16 años.
Luego de cumplir los plazos legales se determinó que todos los demorados fijen domicilio a disposición de la Justicia, en el caso de los menores sean entregados a sus padres y el mayor se retire de la dependencia por sus propios medios.
Robo tatuador
La noche del jueves 29 de agosto en una casa ubicada en calle Salta al 800, delincuentes aprovecharon la ausencia de los dueños e ingresaron a la vivienda forzando una ventana del costado de la casa, entraron al estudio de tatuajes y sustrajeron una computadora completa, dos notebooks, dos cámaras digitales y ocho máquinas de tatuar.
El hecho fue denunciado por uno de los moradores, quien al llegar se encontró con que una de las ventanas del lado lateral había sido forzada y en su interior había un desorden generalizado.
Inmediatamente una comisión se dirigió al lugar y dialogó con el hombre, quien les contó del trágico hallazgo. Los uniformados recorrieron las viviendas aledañas para recabar mayor información, pero cuando le consultaban a los vecinos si habían observado movimientos extraños en la morada, los ocupantes contestaban negativamente.
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