. El realizador fue arbitrariamente detenido por efectivos de dicha comisaría alrededor de las 13:30 del viernes, cuando se acercó al lugar en compañía de Mónica Gurina -abogada de la Central de Trabajadores Argentinos Misiones- en busca de información sobre los detenidos durante la manifestación en la plaza 9 de Julio de Posadas.
Manifestó que "fuimos a la Primera para averiguar cómo estaban los detenidos y porqué los habían metido presos. Cuando llegamos, notamos que la comisaría estaba intervenida por los grupos especiales". Agregó que al ingresar "Mónica comunicó que era abogada y que queríamos información, los oficiales le respondieron que sólo podían pasar los abogados y me ordenaron que espere afuera".
"Mónica pasó a la oficina del Comisario y apenas se cerró la puerta el policía que estaba en la puerta me dijo 'vos te quedás detenido'. Le pregunté porqué, le expliqué que yo no estaba participando de la manifestación, sino cubriendo los hechos con mi cámara pero igual me llevaron para el fondo", contó.
El encuentro
Nicolás Amadío relató que fue trasladado hasta el mismo sector en el que estaban tirados en el piso, esposados y malheridos, los hombres que habían sido detenidos durante la represión".
"Estaban caídos en el suelo y vi que les pegaban muy duro, obligándolos a firmar una nota. Ni Federico (Padvloski) ni Carlos (Cuyer) aceptaban firmar y por eso los policías los cagaban a patadas", indicó.<>Añadió que Carlos "estaba tan lastimado que no podía respirar, escupía sangre, y por eso a la noche terminaron llevándolo al hospital".
El productor audiovisual denunció que "los policías pegaban con bronca, estaban ensañados contra las personas detenidas". Contó que con el correr de las horas varios de los detenidos fueron trasladados a otras comisarías y que "en la Primera quedamos cuatro: Javier, Ricardo, José Gómez y yo".
Indicó que recién luego de varias horas de detención los efectivos policiales le comunicaron que "había sido identificado como uno de los agresores de la plaza y que por eso estaba preso".
Cámara vacía
Finalmente, luego de más de seis horas, a las 20, Nicolás Amadío recobró su libertad. Cuando le devolvieron la cámara con la que le había registrado los momentos más violentos de la arremetida policial descubrió que todas las fotografías que había tomado habían sido borradas."Me imaginaba que iba a encontrarme con eso, porque cuando estaba dentro del calabozo vi cómo los policías agarraban mi cámara y la toqueteaban. Efectivamente la Policía tiene muchas cosas que quiere esconder, oscuros que no quieren que salgan a la luz", expresó.
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