El acta policial dice que el chico enfrentó a los agentes, pero ni el horario coincide con los registros del Heca, adonde el vecino de barrio Belgrano fue llevado por su padre tras recibir un disparo, pero luego llegaron a detenerlo.
Andrea y Martín están divorciados. El se gana la vida como vendedor ambulante; mientras que ella cuida ancianas. Son los padres de Alejandro, un pibe que trabaja como ayudante de albañil y carpintero en barrio Belgrano. Ayer, sus padres se unieron para encabezar el reclamo por la libertad y cierre de la causa contra su hijo, quien junto a decenas de vecinos reclamaba el último día del año, porque hacía días que estaban sin luz, en medio del calor insoportable que azotó aquellos días. "Silencio, es la única respuesta que nos dan desde la Justicia. Hace un mes que está preso y no entendemos por qué. Se lo investigó, se llevaron testigos de lo que pasó, de los policías no sabemos nada y a mi hijo lo acusan de algo totalmente infundado. El está herido y podría haber sido peor, porque le dispararon en el brazo, debajo del codo, y si esa bala a esa altura le daba en la espalda, lo dejaban paralítico o me lo mataban. Y tuvieron suerte, porque tiraron un montón de disparos y solo uno dio en mi hijo. Si querés desconcentrar un piquete lo haces de otro modo, no tirando en medio de la oscuridad donde había chicos y mujeres también", se quejó la madre del joven detenido en la comisaría 3.
Andrea tiró por tierra el argumento de que el chico --acusado por resistencia a la autoridad y por encubrimiento del robo de un auto-- estuvo involucrado en los delitos que le achacan. "Una vez que la policía lo hiere a Alejandro, ese auto robado choca con un patrullero. Agarraron al que conducía, pero mi hijo tenía un disparo de 9 milímetros y de alguna manera lo tenían que justificar. Lo del auto les vino justo, y le plantaron el arma para decir que se enfrentaron", se quejó la mujer, mientras el grito de "justicia" de los vecinos no cesaba.
Con Alejandro fue detenido otro joven, a quien acusaron solo por el encubrimiento del robo, y "así y todo, lo liberaron 18 días después del hecho, porque no tenían pruebas de nada", revelaron los vecinos que protagonizaron la protesta, levantando carteles que se quejaban de "otro hecho de gatillo fácil, con policías involucrados".
Ayer los familiares fueron atendidos por el secretario del juzgado de turno, a cargo de Luis María Caterina, donde escucharon los reclamos de la madre "por la detención injusta"; del abogado Adrián Ruiz, quien planteó la "inacción judicial"; y de la representante del Evita, que cuestionó el "informe policial armado". En las próximas horas podría haber novedades sobre la situación del joven.
Más temprano, el defensor del chico planteó que, como dijo en la edición de ayer de Rosario/12, la causa "no se mueve porque el hecho sucedió en un barrio periférico"; y planteó "si hubieran protestado en Pellegrini y Buenos Aires, hoy habría policías detenidos o en disponibilidad".
Fedele fue más allá: "Supongamos que las cosas fueron como dice la policía en el acta; que Alejandro haya robado y en un enfrentamiento lo hieren, pero ellos tienen que llevarlo al Heca porque ése es el procedimiento correcto; sin embargo, está claro que el que lo lleva es el padre. Además, el informe policial dice que a las 3 de la mañana se produjo el enfrentamiento y el chico entró al Heca más temprano. Entonces ni siquiera los horarios dan. Está sumamente claro que fue armado, porque la policía tenía que justificar haber herido a un pibe".
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