Lo dispuso el gobierno de Cameron, como parte de su plan de “tolerancia cero”.
La presión policial consiguió que el Zar norteamericano no fuera nombrado .
La ministra del interior, Theresa May, anunció públicamente ayer su apoyo al uso de “robustas tácticas” para la Scotland Yard ante disturbios y saqueos, y el otorgamiento de poderes policiales para el toque de queda en ciertas áreas y para jóvenes de hasta 16 años en ciertos “estates”, las casas municipales donde viven. Un mecanismo que se sumará al control por cámaras de TV y visitas sociales a 120.000 familias disfuncionales.
“En una situación dinámica como la que vimos la semana pasada, tenemos que estar seguros de que la policía tiene todos los poderes necesarios”, dijo May.
Por lo pronto, dos jóvenes, de 20 y 22 años, fueron condenados ayer por la justicia británica a cuatro años de prisión por haber incitado los disturbios de la pasada semana en el país a través de Facebook.

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