El policía que mató a Braian seguirá en prisión

El policía que mató a Braian seguirá en prisión
Un tribunal ratificó la decisión de la jueza Ana Malvido de mantener la medida.

El tribunal que integraron los jueces Marcelo Benavides, Patricia Lupica Cristo y Carina Álvarez resolvió ayer por unanimidad que el policía Claudio Salas, condenado a prisión perpetua por el crimen de Braian Hernández, siga detenido. Con su voto, ya son trece los magistrados que en distintas instancias del proceso dijeron que debe permanecer en la cárcel.

“Las decisiones judiciales no tienen que gustar o disgustar, tienen que ser justas”, enfatizó ayer Benavides.

La resolución del tribunal fue mantener “incólume” la decisión que tomó la jueza Ana Malvido, en la audiencia previa que revisó la prisión preventiva de Salas. Para el tribunal, el peligro de fuga existe, y eso no implica de ninguna forma hacer “futurología”.

“Es altamente probable que pueda fugarse. La amenaza es concreta y cierta. Hay una condena no firme a perpetuidad”, recordó Benavides.

Según el magistrado, que la sentencia impuesta a Salas no esté firme todavía no viola el principio de inocencia que la defensa reclamó para su asistido en todos sus planteos.

No lo cercena porque, para el tribunal, este principio “ha ido menguando paulatinamente” a lo largo del proceso.

Por otra parte, es probable que un tribunal resuelva si deja firme la sentencia contra Salas en los próximos días. La prisión preventiva, indicaron los jueces, debe sostenerse a los fines de garantizar la ejecución del proceso.

La decisión llegó sobre las 16, luego de un cuarto intermedio de una hora y una prolongada exposición de los defensores Gustavo Lucero y Nahuel Urra.

A su turno, presentaron argumentos el fiscal Pablo Vignaroli y el abogado querellante Federico Egea.

Los defensores volvieron a insistir en la presunción de inocencia de Salas, pidieron que la Justicia no haga “futurología” con una sentencia que no está firme y sostuvieron que no se va a fugar. “Presumir que lo va a hacer es subjetivismo”, dijeron.

También indicaron que el nuevo código impone a los jueces la necesidad de evaluar otras medidas a la prisión preventiva, y pidió que decidan con independencia.

“Otra vez la falacia de la defensa: ‘si ustedes –los jueces– no resuelven como yo digo y me gusta, entonces no son independientes, son jueces cobardes”, advirtió la querella.

Egea reparó en sus “postulados falsos” y “carentes de argumentos”; en tanto que advirtió que fue lo mismo que dijeron en la audiencia pasada.

De esta manera, la querella compartió el planteo del fiscal, para quien los defensores una vez más no aportaron nada nuevo al proceso.

“Trata de reeditar algo que ya fue dirimido”, sostuvo. En efecto, es la cuarta vez que Salas insiste en su libertad y la Justicia le dice que no corresponde.

“No hay nada más que discutir. El propio Tribunal de Justicia confirmó la prisión preventiva”, recordó Vignaroli.

Y Egea añadió: “Decir que diez jueces no cumplieron con su deber es algo grave, inverosímil e infundado. Cuando menos la defensa debería probarlo”.

Los familiares de Salas se retiraron con insultos de la sala. Elizabeth Hernández gritó “se hizo Justicia”.

Pese a la decisión judicial, los defensores quieren agotar todas las instancias. Quedan tres, y una de ellas es la Corte Suprema.

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