Numerosos patrulleros siguieron, durante unos 40 minutos, a los tres ocupantes de un automóvil que habrían estado alcoholizados.
Más tarde, cuando se secuestró la pistola en cuestión, se comprobó que había siete proyectiles en el cargador.
El efectivo, simplemente “volvió a vivir”, interpretaron sus colegas.
La historia que podría haber terminado en tragedia comenzó a desarrollarse a las 4.10 de la madrugada de ayer en la estación de servicios ubicada en autopista y Homero Manzi de La Banda.
Hasta ese lugar arribó un automóvil Volkswagen Golf negro con tres ocupantes.
Sin que hubiera motivo, los recién llegados comenzaron a provocar disturbios. En ese momento, dos policías que patrullaban en una motocicleta se acercaron y disuadieron a los revoltosos de que se retirasen.
A los pocos minutos, el trío retornó al playón, donde permanecían los uniformados.
Uno de ellos, extrajo de entre sus ropas un arma de fuego y le apuntó. En dos oportunidades jaló del gatillo y las balas no salieron.
Entonces, subió al vehículo y emprendió la huida con sus dos cómplices.
Los policías, aún conmocionados por lo que había sucedido, comunicaron a la Sala Central de la Departamental Banda lo sucedido y dieron una descripción del rodado en que se movilizaban los sospechosos.
Al rato, fue localizado y se inició una persecución que se extendió durante unos 45 minutos.
El auto y los patrulleros recorrieron barrios como Menéndez, Perón, San Carlos y distintos sectores de la autopista.
Cuando ingresó por la ruta provincial 1 en dirección hacia la autopista, un móvil le cerró el paso a la altura de la calle Eva Perón y los evadidos lo chocaron.
Finalmente, fueron aprehendidos. Dos de ellos tienen 36 años y viven en el barrio 25 de Mayo. El restante, también mayor de edad, es de Señora Pujio.
Se les secuestró una pistola calibre 32 largo; un cartucho con siete balas y una caja con 37 proyectiles.
Están imputados por amenazadas calificadas; daño y lesiones en perjuicio de un uniformado.
Comentá la nota